Los trabajadores de supermercados, hipermercados y mayoristas, junto con el Sindicato de Empleados y Obreros de Comercio y Afines zona oeste (SEOCA), realizaron ayer la segunda asamblea “con quite de colaboración” para pedir una mayor recomposición salarial para el sector, teniendo en cuenta la condición de esenciales que no han dejado sus puestos de trabajo desde que comenzó la pandemia de Coronavirus.

La Federación Argentina de Empleados de Comercio y Servicios (FAECYS) acordó con las cámaras empresariales del rubro la incorporación a los salarios básicos de los $4.000 otorgados por el decreto 14/2020 y los $2.000 pactados en el acuerdo 2019/20. Además se acordó un bono no remunerativo de $30.000, que se pagará en seis cuotas mensuales y consecutivas de $5.000 cada una.

Sin embargo, desde SEOCA lo consideran insuficiente y piden otro monto de $30.000, por fuera de la paritaria acordada, por lo cual declararon el estado de asamblea. El Secretario General del sindicato, Julio Rubén Ledesma, dialogó con Matanza Digital y calificó como “miserabilísimo” el aumento obtenido, que “equivale al 13% y no alcanza para nada”.

“Nosotros estamos haciendo las cosas bien. La Federación puede tratar los convenios y los salarios, pero nosotros nos reservamos el derecho de discutir si no estamos de acuerdo”, explicó el dirigente sindical. “Quiero que me llamen y sentarnos a hablar con los super, hiper y mayoristas, que son los que siguieron trabajando todo este tiempo”, agregó.

Respecto a los empresarios, consideró que “ellos nunca pierden” y disparó que “lo único que quieren es llevarse los dólares a sus países de origen”. En cuanto a las condiciones de la negociación, Ledesma señaló que “nuestra buena voluntad está, haremos lo que la Ley y la Constitución nos permitan” y no descartó “en última instancia hacer uso del derecho a un paro”.

“No nos pueden quitar el plato de comida de la mesa de nuestras familias, el pueblo está cansado del manoseo y de que se lo maltrate”, advirtió. Como ejemplo del esfuerzo de los trabajadores, contó que “una gran cantidad se agarró el virus, otros salen de trabajar a la noche y son asaltados, los repositores no tienen lugares para comer con dignidad, pero nosotros trabajamos y cumplimos igual”.

Por último, apuntó contra la Confederación Argentina de Mediana Empresa, a quienes acusó de que “pusieron palos en las ruedas” y recordó que “la CAME está intervenida porque faltó mucho dinero”, pero pidió negociar con las grandes empresas. “Hay que aportar soluciones que pacifiquen, esto no da para más”, finalizó.