Foto: Motor Económico

El frigorífico La Foresta volvió a abrir sus puertas después de haber frenado su producción durante más de 10 meses. La PyME gestionada por sus trabajadores desde hace 15 años comenzó a operar a principios de la semana pasada, brindándole una fuente de empleo a cientos de familias.

“Recuperamos 120 puestos de trabajos. La semana pasada tuvimos 3 días de faena y tenemos proyectado hacer en el mes unas 3 mil cabezas, a sabiendas de que necesitamos tener unas 7 mil cabezas para poder asumir los costos de la planta y que nosotros, como trabajadores, tengamos un ingreso digno”, explicó a este medio Marcelo Yaquet, responsable del área de gestión y comercialización de la fábrica.

Hasta abril del año pasado, la planta ubicada en el barrio de homónimo nombre que el frigorífico, en Virrey del Pino, empleaba a 210 trabajadores. Pero una causa judicial iniciada por una ONG ambientalista motivó que la justicia terminara clausurando tempestivamente el lugar.

“Nos cayó una denuncia de una ONG de Villa Gessel que había armado un amparo ambiental, planteándole a la justicia que estábamos como un agente contaminante. Nos pareció medio extraño porque nunca se quisieron sentar a dialogar con nosotros y ver cuál era la situación. Para nosotros el medioambiente como el trabajo son algo fundamental”, explicó Yaquet.

La situación terminó con una clausura por parte del Juzgado Federal de San Martín que mantuvo las puertas cerradas del lugar hasta estos días. “La causa terminó en nada porque el juzgado federal le terminó tirando la pelota al juez que lleva la causa de la cuenca Matanza-Riachuelo y nosotros tramitamos todo el tema de la habilitación. A fines de agosto, ACUMAR (Autoridad de la Cuenca Matanza-Riachuelo) nos dio la habilitación y empezamos a rearmar la cuestión”, aseveró el cooperativista.

Así las cosas, La Foresta aspira a aumentar paulatinamente la producción en un contexto de magra recuperación económica (su producción se destina en un 100% al mercado interno) y con el acarreo de costos operativos que aumentaron sensiblemente en los últimos cuatro años. “A fines de diciembre estábamos pagando entre 90 y 100 mil pesos de luz con una producción igual a la de abril de 2019, cuando nos vinieron 750 mil pesos. Es casi un 800% de aumento”, ejemplificó Yaquet.

En ese sentido, explicó que las moratorias para PyMEs instrumentadas por la AFIP sirvieron de alivio para volver a poner en funcionamiento la fábrica. “Teníamos una deuda en el AFIP donde pagábamos al rededor de 150 mil pesos y con el nuevo plan de moratoria empezamos a pagar $35 mil pesos. Creemos que ahora hay un gobierno que esta pensando en recuperar la producción y el consumo interno”, cerró.