La inflación récord de la era Macri, un verdadero asalto al ingreso familiar

El INDEC informó que durante 2018, la inflación alcanzó el 46,7%, la más alta desde 1991. El aumento de precios se centró principalmente en los rubros que más afectan a las clases medias y bajas: alimentos, transporte y tarifas.

El índice más alto de inflación anual en 27 años reveló el resultado de la política económica de Cambiemos en su tercer año de gobierno. El 47,6% de variación en los precios se concentró en los rubros que más sensibles son para los asalariados de clase media y baja.

El primero de ellos son los alimentos, que registraron un salto del 51,2%. Como una de las apuestas del Gobierno es fomentar la exportación de alimentos, liberó los precios al mercado internacional, dolarizandolos. De esta forma, insumos básicos como la harina registraron subas del 172% (de $11 a $30 por kilo), y el aceite de girasol del 78% (de $55 a $98 el litro y medio).

El propio Mauricio Macri señaló durante la campaña 2015 que “la inflación es la demostración de tu incapacidad para gobernar”

Esta misma lógica se aplicó a la política energética, que es otro de los rubros que conformó el núcleo inflacionario para las familias y que tiene una gran incidencia en la formación de precios. El litro de nafta súper varió un 64% (de 22,6 pesos a 37 en YPF) mientras que la electricidad tuvo un aumento del 45,7%, con el agravante de que la variación se dio sobre los fuertes aumentos fruto del traslado del subsidio Estatal al consumidor.

En cuanto al transporte, el aumento promedió el 66,8% nacional, aunque se sintió de forma dispar en los distritos. En el área metropolitana, el boleto mínimo de colectivo pasó de $6,50 a principios de 2018 a $17 en la actualidad.

No fue pesada herencia, sino decisiones de Gobierno

El 28 de diciembre de 2017 el equipo económico del Gobierno de Mauricio Macri decía que haría una corrección a la meta de inflación estimada para el 2018 al 15%. El día anterior, desde el Banco Central habían anunciado que la inflación sería del 10%.

El optimismo duró hasta abril, cuando una leve variación en el escenario internacional provocó una corrida cambiaria en la que el país perdió unos 20 mil millones de dólares. La devaluación de la moneda encontraría su fondo hacia agosto, cuando se estabilizó en torno a 40 pesos por dólar. La devaluación se trasladó especialmente a los precios de energía y alimentos, que el Gobierno ató a los precios internacionales para fomentar la exportación e inversiones.

Diciembre de 2017. Los funcionarios que conducían el banco central anunciaban la meta de inflación para 2018.

La apertura indiscriminada para la circulación de fondos especulativos decidida por Macri tiene a la Argentina en una condición muy frágil. La estabilidad actual del peso no se debe a méritos propios, sino a condiciones globales favorables. Es un dato clave: cualquier fluctuación del dólar repercute en el índice de precios de todos los rubros.

El 28 de diciembre de 2018, el gobierno anunció un nuevo incremento de las tarifas de servicios públicos y del boleto del transporte, dos componentes que afectan fuertemente el ingreso familiar de las clases medias y bajas.

Lejos de moderar el rumbo elegido, el presidente, tras sus largas vacaciones en el sur, reapareció anunciando que es el único camino posible. La inflación estimada por consultores privados para este año supera el 30%. Tomando en cuenta que también hay recesión, es esperable que los salarios pierdan por 4 año consecutivo poder de compra. Durante su visita en Chubut, la gente le hizo saber a Mauricio Macri que el malestar social va cobrando forma de protesta.