Foto: Radio Universidad.

Las familias afectadas por el temporal vuelven a la normalidad, tras días de encontrarse con sus casas inundadas. Si bien el agua bajó, varias calles se encuentran anegadas o son directamente intransitables, debido a que se encuentran embarradas y con suciedades que trajo la inundación.

“Ayer recién comenzó a bajar. A mí me entró toda el agua en mi casa. Y la gente del fondo no sé como está, a ellos les llegaba el agua hasta la cintura”, explicó Jorgelina, una vecina que se contactó con este medio a través de #ContaloVos. Vive sobre la calle Manzanares en el barrio Los Álamos, Virrey del Pino.

El barrio Los Álamos es uno de los más afectados debido al desborde del arroyo Morales y del Río Matanza, las dos cuencas fluviales que bordean la zona. Según explicó la vecina, apenas comenzó a subir el agua “la gente misma fue a evacuarse”.

“La pasamos muy mal el fin de semana”, se lamentó la vecina, al mismo tiempo que dio cuenta de otras complicaciones que trae consigo la situación en la que viven los vecinos y las vecinas que viven en Virrey del Pino: “No sabía como explicarle a mis patrones que estábamos inundados porque prendías la tele y no salía en ningún lado”, explicó.

Durante las inundaciones, organizaciones sociales del distrito, el municipio junto a las delegaciones municipales, Defensa Civil y otros organismos estatales asistieron a las familias damnificadas con la entrega de donaciones, alimentos, agua y productos de limpieza.

Sin embargo, la vecina cuestionó que el apoyo no llegó hasta sus casas. “No vino nadie a ayudarnos. Ya nos había pasado de inundarnos pero antes vino gente. Gendarmería Nacional venía hasta tu casa, traían agua y preguntaban si había gente que no podía moverse”, criticó.