La extensión y el endurecimiento del aislamiento social preventivo y obligatorio en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) para prevenir la propagación del Coronavirus, tiene el apoyo del 53,5% y el rechazo del 32%, a pesar de haber superado los 100 días de confinamiento. Estos datos se extraen de una encuesta realizada en el conurbano por la Universidad Nacional de La Matanza.

Lo que se destaca, a su vez, es que el 59,7% de las personas encuestadas estaría de acuerdo en continuar con la cuarentena luego del 17 de julio, fecha en la que terminaría esta nueva etapa, si la situación sanitaria no hubiera mejorado, mientras que el 40,3% sostuvo que se opondría. Según informó el Gobierno de la Provincia de Buenos Aires, la ocupación de camas de terapia intensiva en el territorio ya superó el 60%.

Por otro lado, dentro del contexto actual de crecimiento de contagios diarios, las medidas más elegidas por los 1.200 encuestados son: el respeto al distanciamiento social y el uso de barbijo/tapabocas (61,6%); mayores controles municipales e interbarriales (51,4%); la reapertura de comercios (45,6%); y el retorno de la producción de fábricas (44%).

Desde las modificaciones obligadas por la pandemia y el riesgo de transmisión de Coronavirus, el 27,8% decidió no ir al médico por temor a contagiarse. El 19,5% debió suspender algún tratamiento que había comenzado y el 14,3% reconoció que tuvo dificultades para conseguir un turno para la atención de un especialista.

Por último, consultados sobre qué pasaría si se abriera la cuarentena, la mayoría respondió que la economía no mejoraría. El 32,9% cree que aumentarían los contagios y eso causaría mayores problemas económicos; el 28,4% considera que disminuyó la capacidad de consumo; sólo un 19% prevé una mejoría rápida de la economía si finalizara el aislamiento social.