El apagón histórico que el domingo dejó a Argentina y parte de Uruguay y Brasil en penumbras, dejó a su paso un desastre ambiental en el río Paraná. Miles de peces aparecieron muertos debido a una baja extraordinaria del caudal del agua, producto del cierre de compuertas de la represa Yacyretá.

Según difundieron, por la falla en las líneas de extratensión de 500 kilovoltios, la represa de Yacyretá paralizó toda la generación de energía del dique en las plantas hidroeléctricas, térmicas y atómicas. Como consecuencia, todas las hidroeléctricas dejaron de funcionar y cerraron compuertas. Al reabrirlas, generaron el desastre ambiental.

El domingo por la mañana algunos pescadores pudieron ver el nivel del agua bajo y a varios ejemplares de bagres y armados muertos. El lunes la Prefectura de la localidad correntina de Ituzaingó advirtió sobre una pronunciada falta de agua en la bajante del río Paraná, cuya altura en el hidrómetro local osciló entre los 0,80 y 1 metro, entre 20 y 50 centímetros por debajo de lo normal.

Por tal motivo recordaron a los navegantes comerciales y náuticos deportivos, turistas, pobladores isleños y ribereños tener en cuenta una serie de recomendaciones.

“Tengo 35 años y la verdad es que no recuerdo una situación similar. Seguramente, en el transcurso de la semana, desde el Municipio solicitaremos información a la Entidad para tener mayores precisiones al respecto”, aseguró el viceintendente Juan Dacunda en diálogo con El Litoral.

Según los expertos, la mortandad de peces y los que aparecieron medio moribundos en la mañana del domingo en Ituzaingó fue producto del golpe inicial de la masa de agua y la sobreoxigenación que se genera cuando se abren las compuertas de la represa Yacyretá. Desde la hidroeléctrica no hubo o comunicación oficial al respecto.