Foto de otra intervención policial en un acampe de los vecinos. 11 de septiembre de 2018.

Efectivos de la policía bonaerense de Virrey del Pino desalojó el bloqueo que realizaban los vecinos y vecinas del barrio Las Mercedes en la puerta de la fábrica de Parex Klaukol y se los llevó a una comisaría por unas horas.

El bloqueo se realizaba en reclamo por la contaminación produce la empresa en esa zona del sur de La Matanza, que ya produjo la desaparición de familias enteras por enfermedades como cáncer. La principal causa es la contaminación del aire, por los químicos que se utilizan en la elaboración de las pastinas, y los metales en el agua de Las Mercedes.

“A las 18.30 o 19 apareció un patrullero y nos llevó detenidos. Se bajó un policía y nos dijo que si no hacíamos lo que ellos nos decían, terminábamos durmiendo en un calabozo”, aseguró Susana Aranda, la principal referenta en esta lucha, en diálogo con MD.

Aranda subrayó que eran 5 vecinos y vecinas los que se encontraban en ese momento en el acampe, y que fueron trasladados al destacamento que se encuentra en el kilómetro 43 de la Ruta Nacional N°3.

“Una vecina quiso ir a buscar a su casa una medicación porque es insulino-dependiente y los policías no la dejaron. Nosotros somos gente trabajadora y nos turnamos para ir al acampe, así todos podemos seguir con nuestra vida normal”, agregó Susana.

El grupo de vecinos no permaneció mucho tiempo en el destacamento, y al día siguiente se dirigieron a las defensorías judiciales para conocer por qué se realizo ese desalojo y quién lo autorizó.

“Fuimos a la fiscalía N°11, a cargo del fiscal Molina y no había ninguna orden de desalojo. Nos dijo que todo estaba en el proceso de ‘averiguación de delito'”, comentó Aranda al ser consultada.

Los vecinos realizarán una asamblea para analizar la situación y planificar los pasos a seguir. Además, se habla de una persona que sería operario de Klaukol y se encarga de sacarle fotos a las casa de los vecinos que participan de la protesta.

“Voy a pedir una orden perimetral contra un trabajador de Klaukol, llamado Roberto Dolch, que nos persigue por el barrio, le saca fotos a nuestra casa y todo. A veces se acerca a los acampes a decirnos cosas”, concluyó Aranda.