La primera baja del “gabinete de lujo”

“Ya está, me voy. Que se haga cargo la barra brava de Boca”. Con esa frase Claudia Bernazza le comunicó a la Intendenta su renuncia a la secretaría de Desarrollo Social del municipio.

Cansada de los aprietes y los palos en la rueda que sufría de parte del entorno de la hasta hoy subsecretaria y flamante sucesora en el cargo, Bernazza pegó el portazo.

La primera baja del “gabinete de lujo” anunciado con pompas y honores en diciembre sintomatiza la debilidad política del Gobierno local y no hace más que confirmar la feroz interna que se vive en el Palacio Almafuerte entre quienes responden a Fernando Espinoza y quienes que se ordenan con Veronica Magario.

Es conocida la predilección del ex intendente sobre María Laura Ramírez, quien a pesar de haberle traído varios dolores de cabeza, es una de las personas de mayor confianza de Espinoza.

La interna matancera no solo se hace visible en la relaciones de poder del gabinete, sino que tambien traspasó las fronteras del distrito.

La visita de la semana anterior de los intendendes que conforman el grupo Fénix al Instituto Patria para entrevistarse con la ex presidenta tuvo una ausencia notoria.
Verónica Magario acusó no poder asistir a la reunion con Cristina Kirchner, por tener agendada la visita de Teté Coustarot a la feria del libro.

Algunos interpretaron esa negativa como otra señal de acercamiento al Frente Renovador. Otros la interpretaron como una orden de Fernando Espinoza, quien le habría prohibido asistir a la reunión, dado que él no había sido invitado.

“La interna matancera también traspasó las fronteras del distrito”

En medio de todos estos roces internos, y cena mediante con un grupo de intendentes y el Jefe de Gabinete Marcos Peña, Magario se quedó con la titularidad de la otrora poderosa Federación Argentina de Municipios.

Habrá que seguir con atención la posición que tome el FR respecto a la FAM. Tanto Verónica como Sergio Massa, saben que el volumen que pueda tomar la Federación no sólo pretende ser el brazo politico de los intendentes para alzar la voz contra el gobierno de Cambiemos sino que además puede resultar ser el contrapeso ideal para un PJ bonaerense fragmentado y sin el peso de una conducción clara, ni con proyección a futuro.