Kicillof, ante la Asamblea Legislativa (Foto: Infocielo)

El discurso de apertura de sesiones Axel Kicillof se centró en el “estado de abandono” en el que encontró la situación provincial pasados 82 días de su mandato. El gobernador explicó que “hay hechos estructurales que no se pueden atribuir al gobierno saliente, pero no se ha mejorado nada. Se ha empeorado, y los problemas se han agudizando”.

Si bien el tono que utilizó Kicillof fue moderado, no ahorró críticas a su predecesora: “se trató de un gobierno que el último tiempo no venía a la capital de la provincia”, señaló, en referencia a las oficinas porteñas en las que se desempeñaba Vidal, y enfatizó que “nuestro gobierno va a funcionar desde La Plata”.

En cuanto a la situación macro, contextualizó los problemas de la Provincia con el plan macroeconómico del macrismo. “Las políticas neoliberales tienen como víctima preferencial a la provincia de Buenos Aires. El PBI cayó un 5,1% en los últimos años”, un número que es mayor a la caída del 4% del PBI nacional, y destacó que “cayó 10% la actividad industrial, la industria textil un 38%”, y que “la pérdida del poder de compra de las remuneraciones reales en los últimos cuatro años en el Gran Buenos Aires fue del 15,4%”.

“Fue una política económica, un paquete clásico de medidas de ajuste y desregulación, y en la provincia tuvo un relato y un acompañamiento, con un ajuste muy fuerte del presupuesto”, y enumeró que las principales áreas que tuvieron ajustes fueron la salud (-17%), educación (-20%) y seguridad (-28%), mientras que “los prespuestos de energía y transporte crecieron 120%, y los servicios de deuda 110%”.

Sobre la deuda externa, anunció la reestructuración de la deuda provincial, ya que “el problema es que tenemos una deuda insostenible, y como la dejaron es impagable. Es una situación compleja que no creamos, pero lo vamos a hacer. Vamos a buscar la forma de reestructurarla sin que impacte demasiado” en la población. Al respecto explicó que los vencimientos de deuda de este año son 220 mil millones de pesos, “una suma enormemente grande. Pero además la deuda se dolarizó. La deuda con bonistas internacionales pasó de representar el 28% a ser el 68%, y los servicios de deuda pasaron de ser el 9,8% a llegar casi el 20% del PBI provincial. Se duplicó la carga de la deuda”.