A un mes de la audiencia pública de febrero, la gobernadora María Eugenia Vidal firmó el decreto que establece “el régimen tarifario para la prestación de los servicios de provisión de agua potable y desagües cloacales a partir de los 30 días de publicada”.

A partir de abril, los usuarios de Aguas Bonaerenses (ABSA) percibirán en sus boletas un incremento del 40% promedio para el suministro. Según el nuevo cuadro, el 51% de los usuarios tendrá un aumento de $100 mensuales, mientras que el 37% abonará entre $100 y $200. En tanto el 8% pagará entre $200 y $300, y el 4% más de $300.

En el decreto también se reglamentó que el sistema de facturación, tanto para el medido como para el no medido, se haga en función de las valuaciones fiscales de 2017. Esta decisión se toma por el impacto que podría tener sobre el servicio de ABSA el revalúo inmobiliario urbano impulsado por el oficialismo provincial en diciembre último.