La textil Ibero Americana se encuentra atravesando una profunda crisis económica que podría empujarla a bajar sus persianas, cerrando de la peor manera 76 años de producción en el distrito.

Desde hace dos semanas que la producción se encuentra parada porque les fue cortado el gas, luego de que la empresa se atrase en el pago del servicio. Es que la caída de la demanda producto de la crisis económica, sumado al fuerte aumento de tarifas y a la nueva competencia que llega en barcos de otros países por la apertura de importaciones, hacen que la fábrica se encuentre con sus números en rojo y con poco margen para maniobrar.

Las consecuencias las pagan sus empleados, que siguen presentándose a trabajar y resisten hasta que la situación mejore, viendo a cuenta gotas su esfuerzo transformado en dinero. “Estamos atravesando una situación tremenda con falta de pagos de sueldos. Nos deben quincenas y aguinaldo, la empresa adeuda obra social y cuota sindical desde hace casi dos años”, explicó a MD, el delegado de la planta de la Asociación Obrera Textil, Christian Mierez.

La fábrica ubicada en Virrey Cisneros al 1533 trabaja en La Matanza desde 1943 y emplea a más de un centenar de personas. Guarda para sí el orgullo de ser la única productora de corderoy de Argentina y -según sus empleados- de Sudamérica. Además, elabora otras telas muy usadas en la industria de la indumentaria como son el jean y la gabardina.

Ibero Americana también es el lugar donde sus trabajadores crecieron, entregando gran parte de su vida. Muchos cuentan con más de 25 años de antigüedad en el lugar y no avizoran como posible insertarse en otro lugar dentro del golpeado mercado laboral. “Los compañeros están desesperados, no saben que hacer. Al abrir las importaciones y aumentar las tarifas nos mataron”, sumó al relato Ricardo Otelis, otro de los delegados.

Los problemas vienen desde hace tiempo y en los últimos tres años hubo múltiples instancias de protesta por falta de pago de salarios, en las que intervino la secretaría de Trabajo. La próxima audiencia se encuentra convocada para el lunes y el clima de esa reunión estará marcado por el accionar de la empresa, dependiendo de si cumple o no con el compromiso de pago del aguinaldo que les debe a sus empleados. Del pago de las dos quincenas de agosto, por el momento no hay novedades.

“Estamos en una situación crítica”, reconocen los trabajadores pero aseguran que la intención de la empresa “es seguir produciendo”, a la espera de que el contexto económico -y por supuesto, político- cambie. “Se viene charlando con la empresa día a día pero no tenemos el dinero. Estamos esperando una respuesta favorable para poder seguir llevando adelante la empresa, que es emblemática en La Matanza”, agrega Mierez.

En el mientras, los trabajadores reciben la solidaridad de sus compañeros textiles. Desde el sindicato se hacen cargo de los aportes y les mantienen la obra social, y también se reparten alimentos que recibieron en bolsones por parte del municipio.