La Universidad Nacional de La Matanza cobrará a partir de este año $90.000 a aquellos ingresantes que tengan nacionalidad en un país de habla no hispana. La medida fue dispuesta recientemente por orden del Consejo Superior.

Según informaron en la página web de la universidad, el alumnado extranjero deberá realizar de manera obligatoria un “curso de Lengua Castellana y Literatura Hispanoamericana”. El curso “tiene entre sus objetivos compensar las falencias en competencias de lecto-escritura, a fin de favorecer el desarrollo académico de sus alumnos”. Además, será requisito aprobarlo para la posterior inscripción al Curso de Ingreso de la UNLaM.

Sin embargo, en el sitio de la UNLaM no se especifica a qué resolución corresponde la nueva normativa y tampoco especifica explícitamente el valor del curso. Tendrá el valor “equivalente a 1000 módulos”, indica la normativa.

Matanza Digital se comunicó con la universidad y confirmó que cada módulo tiene un valor de 90$, por lo que el curso efectivamente cuesta $90.000, es decir, unos $4.500 por clase, ya que tendrá una duración de 10 semanas (del 11 de marzo al 18 de mayo), con encuentros semanales los miércoles y sábados de 12 a 16. Se trata de un precio muy superior a lo que cobra el mercado por cursos de idiomas, incluso en otros países.

Además, los estudiantes no tendrán forma de acreditar que ya poseen conocimientos o formación en el idioma. “No hay forma de no hacerlo porque está dividido en dos partes, en lengua y en literatura. Se puede no hacer una parte, pero el pago tenés que hacerlo igual”, explicaron desde la Dirección de Alumnos a este medio.

La nueva normativa cosechó críticas del colectivo de estudiantes agrupados en la organización “Estudiantes Autoconvocados UNLaM”. “La medida es contraria a la Ley de Educación Superior. La universidad es pública, gratuita y para todxs”, denunciaron.

“Hay una intencionalidad directa hacia los brasileros que vienen a estudiar -sobretodo- medicina, no hay otro motivo. Porque no hay muchos extranjeros en esta universidad, no vienen a estudiar suizos acá”, explicó a MD Gala, estudiante de Ciencias Políticas y miembro de la agrupación.

La joven aseguró que con sus compañeros “le preguntamos en la Universidad de qué resolución sale eso, porque no dicen cuál es, y nos dijeron que tenemos que presentar una nota al rectorado. Todavía seguimos sin respuesta”. Esta tarde, la agrupación realizará una asamblea en la universidad junto a estudiantes damnificados para escribir un petitorio “pidiendo más información sobre el curso y que contemple una alternativa para los que no lo pueden pagar”.

“El clima interno es de mucha hostilidad a los brasileros. ‘Vienen acá, estudian y se van’, dicen, cómo si eso estuviera prohibido en algún lado. Y este puede ser un primer paso, después pueden venir a querer arancelar otras cosas”, cerró la estudiante.