“Estamos volviendo a casa, así está todo. Se perdieron la mayoría de las cosas”, relata Vivian, una de las tantas matanceras que debió evacuarse debido a la fuerte inundación que afectó al distrito hace dos semanas.

Según cifras del municipio, más de 2000 personas fueron trasladadas a centros de evacuados, mientras que 12 mil estuvieron varios días afectadas debido al anegamiento de las calles. Las inundaciones también tuvieron una víctima fatal: un bebé de 8 meses que se calló de la cama mientras dormía junto a su madre.

El agua finalmente bajó y permitió el retorno de las familias a sus hogares, que volvieron con la esperanza de que los daños causados por el agua sean menores y que de una vez se inicien obras para no tener que huir cada vez que aumenta el nivel del río.

“Ya limpiamos bastante, quedó llena de moscas, un olor tremendo”, explicó la joven que vive sobre la calle Tafí, entre Fajardo y Del Tejar, en el barrio la Loma de Gregorio de Laferrere. Y agregó: “Mis hijos están contentos de volver a casa”.