Luego de siete meses de negociaciones para reestructurar la deuda generada durante el mandato de Mauricio Macri (2015-2019), finalmente los fondos tenedores de bonos aceptaron la nueva oferta que realizó el Gobierno nacional de la mano del Ministro de Economía, Martín Guzmán. De esta manera, comenzarán a delinearse los pagos de una manera sostenible.

Lo que consiguió Guzmán junto a su equipo de economistas fue reducir en 30.000 millones de dólares el monto que Argentina debería pagar a los bonistas si se mantuviera la misma estructura pactada por la gestión de Cambiemos, con Mauricio Macri y Luis “Toto” Caputo, uno de los responsables de la colocación de bonos.

Quienes aceptaron la propuesta argentina fueron los representantes del Grupo Ad Hoc de Bonistas Argentinos, el Comité de Acreedores de Argentina y el Grupo de Bonistas del Canje, junto a otros tenedores menores. Según informaron desde Presidencia, “se ajustarán algunas fechas de pago, sin aumentar el monto total de los pagos de capital o los pagos de interés”.

La estimación que hicieron en Economía fue que en 2015, al momento de asunción de Mauricio Macri como presidente, la deuda en moneda extranjera era de 86.702 millones de dólares y en 2019 pasó a ser de 209.105 millones de dólares. Esto significa un aumento de 141,17% de la deuda en dólares en cuatro años. 

También cabe recordar que al inicio del mandato de Cambiemos, la deuda equivalía al 52,6% del PBI, es decir, de lo que producía el país. Cuando dejaron el poder, esa proporción pasó a ser del 91%. En 2018, Amado Boudou había adelantado que quien asumiera la próxima gestión, se vería obligado a renegociar el esquema de la deuda porque de otro modo no podría cumplirse.

Por su parte, el papel del Fondo Monetario Internacional fue clave en esta renegociación, ya que necesitaba que Argentina y los fondos bonistas llegaran a un acuerdo, para luego poder reestructurar la propia deuda que el país mantiene con el organismo internacional, que son 44.000 millones de dólares que Macri solicitó en 2018 y que resultó el préstamo más grande en la historia del FMI.

De esta manera, Argentina podrá plantear sus estrategias económicas a futuro teniendo en claro que, como repitió el Presidente Alberto Fernández, “la deuda sea sostenible” y que “no postergara a ningún argentino ni argentina”.