La niña de tres años que murió al ingresar al centro de salud Dr. Ramón Carrillo de Ciudad Evita, en el Barrio Villegas, falleció debido a una pancreatitis por haber sufrido quemaduras en el 35 por ciento del cuerpo hace un mes, por lo que su madre y su padrastro fueron liberados al descartarse, por ahora, que se trató de un homicidio, informaron fueron judiciales.

Así lo reveló esta tarde la autopsia realizada al cuerpo de Sofía Sosa, aunque los peritos aún deben determinar si las mencionadas quemaduras, que datan de hace un mes aproximadamente, fueron provocadas intencionalmente.

A su vez, los pesquisas continuarán investigando si la madre, Angélica Venturino, y el padrastro, Julio Gersomino; incurrieron en el delito de “abandono de persona” o en algún tipo de negligencia que derivó en la muerte de Sofía el martes pasado.

Por este motivo, el fiscal Juan Pablo Tahtagian, a cargo de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) Homicidios del Departamento Judicial de La Matanza, quien había ordenado la detención de Venturino y Gersomino por el delito de “homicidio agravado por el vínculo” y que, desde el día de la muerte de la niña y ayer los indagó, dispuso su liberación por falta de pruebas.

La muerte de Sofía

El hecho comenzó a ser investigado el martes a la mañana cuando la pareja acudió a la Unidad Sanitaria Doctor Ramón Carrillo de la localidad de Ciudad Evita, con la niña en grave estado aparentemente por un fuerte golpe en la cabeza, y afirmó que había sufrido una caída de su cama cuando jugaba con su perro.

A poco de ingresar al centro de salud, Sofía falleció, mientras que los médicos que la atendieron constataron que tenía quemaduras en su cuerpo de vieja data, distintos hematomas y arrancado parte de su cuero cabelludo.

Por este motivo se dio intervención policial y, al declarar ante los efectivos, Venturino y Gersomino incurrieron en contradicciones en cuanto al horario y al modo en que sufrió el golpe la niña.

A raíz de ello, el fiscal Tahtagian ordenó la aprehensión de ambos, mientras que vecinos y familiares de la joven manifestaron que tanto ella como la niña sufrían violencia y malos tratos constantes por parte de Gersomino.

Asimismo, se allanó el domicilio de la pareja, ubicado en el monoblock 27 del barrio Villegas de Ciudad Evita, y se encontraron manchas de sangre sobre una cama.