A través de redes sociales, una familia de Lomas del Mirador denunció un hecho delictivo que los dejó casi en la ruina: el lunes por la tarde, le sustrajeron de la puerta de su casa, ubicada en Indart y Moreno, un carro que utilizaban para juntar y vender cartones.

“Mi marido se quedó sin trabajo y con esfuerzo pudo armarse un carro para poder salir a juntar cartón y así poder traernos un plato de comida a casa. Hoy nos lo robaron” publicó Tamara Ávalos en el grupo vecinal de facebook Seguridad para Lomas del Mirador.

En comunicación con MD Ávalos comentó que “trabajo desde los 14 años, tengo 28 y vivimos en una linda zona de chalets. Trabajabamos los dos, llevamos una vida sumamente normal como la mayoría de la gente clase media baja, sin grandes lujos pero con lo necesario para vivir bien. Nosotros solo buscamos progresar sin depender de nadie. Somos jóvenes y mientras nos de la salud vamos hacer lo posible para lograr nuestras metas”.

Marcelo y Tamara

A raíz de la crisis económica, Tamara señaló que Marcelo, su marido “comenzó hacer changas, cortar el pasto de algún vecino o conocido, trabajos de albañilería, pero siendo la situación tan inestable, decidió armarse un carro y comenzar a juntar cartón para poder tener un sustento momentáneo hasta conseguir algún empleo más estable”.

Si bien no era la única actividad que Marcelo estaba realizando, su esposa aseguró que los dos se encontraban “trabajando por agencias de empleo”, pero que “el trabajo era discontinuo. Yo trabajé 3 años de cajera y cuando quedé embarazada no me volvieron a convocar” dijo.

“Mi marido estaba trabajando de repositor, y por cuestiones de salud lo tuvieron que operar de vesícula. Avisamos a la empresa y la agencia, presentamos los papeles de internación, certificados médicos y posteriormente el alta médica para el reintegro al puesto laboral. Lamentablemente jamás lo volvieron a convocar”, lamentó Tamara y agregó, “al trabajar por agencia no tenés derecho a reclamo alguno. Sólo te queda esperar a que te llamen para otra vacante”.

“No nos quedamos de brazos cruzados esperando que nadie nos regale nada, no buscamos que nos donen mercadería, ropa ni mucho menos que los vecinos se pongan en gastos. Sólo pedimos que nos ayuden a encontrar nuestro carro para poder seguir trabajando. En todo caso, si alguien sabe de algún trabajo para mi y/o para mi marido, de lo que sea, desde ya les vamos a agradecer que nos avisen” dijo Tamara.

Por otro lado, comentó los malos momento que les tocó vivir por la marginalidad y la discriminación por parte de la sociedad. “Todos somos iguales y duele ver cómo la gente juzga sin saber la necesidad que cada uno pasa. Admito que muchas veces me dió vergüenza decir que mi marido salía con un carro a juntar cartones. Pero ahí es cuando ponés todo en la balanza y ves de lo que sos capaz de hacer por tu familia”, concluyó.

Para ayudar a Tamara y Marcelo

Comunicate al: 1126373698