(Captura de TV)

El discurso del último año de mandato de Mauricio Macri en la apertura de las sesiones ordinarias estuvo enfocado a la campaña electoral. Con respecto a la economía, principal preocupación de la población, el Presidente se limitó a explicar que las dificultades de 2018 se debieron a a sequía, el contexto internacional y las “tormentas” que se sucedieron en un momento “que justo estábamos saliendo de “estructuras muy arraigadas”.

Sin el telepronter que utiliza para sus discursos, Macri tuvo que leer de un papel, que seguía con el dedo índice. El Presidente pidió paciencia a la población:  “muchos van a pensar que están peor que hace algunos años”, y dio la razón a a quienes le recuerdan “el año pasado dije acá que lo peor había pasado”, señaló.

Repitiendo la estrategia electoral de 2015, Macri leyó un testimonio anónimo que le escribió una persona que había podido conectar la cloaca y agua corriente en su vivienda. “hoy podemos decir que estamos mejor que en 2015” señaló.

Al finalizar, Macri alzó el tono para dedicarse de lleno a confrontar con la oposición a los gritos. “¡Vamos en serio! ¡Vamos con Coraje!”, bramó, mientras sus partidarios lo acompañaban cantando “Sí se puede, sí se puede”.

Pocos anuncios y propuestas

El único anuncio fuerte fue el aumento de la Asignación Universal por Hijo en un 46%, aún por debajo de la inflación informada por el INDEC durante el año anterior. La única agenda parlamentaria que marcó se ciñó al anuncio de la reforma del Código Penal y la creación de un régimen penal juvenil, ambos temas ejes de campaña de Cambiemos mientras se especula que Patricia Bullrich acompañe a Macri en la boleta. Además de la baja de imputabilidad buscará “dar respuesta a muchos chicos que van en camino de convertirse en delincuentes”, explicó Macri.

Sin profundizar, también mencionó una propuesta para modificar la legislación educativa vigente, a fin de permitir el , fuertemente criticado por casi todos los sectores desde el inicio .