Macri – Pichetto: una fórmula del poder, para el poder

La designación del senador del PJ como compañero de fórmula de Mauricio Macri provocó euforia en un establishment alejado de la realidad de la mayoría de la población.

“En varias ocasiones hemos escuchado: ‘los demás presidentes sí aprecian mi obra. Afuera soy reconocido’ (…). Les pasa a muchos. Terminan siendo más populares en los banquetes con otros mandatarios que en las barriadas pobres de sus países”.
Jaime Durán Barba

El último tramo del gobierno de Mauricio Macri estará signado por la profunda recesión económica que afecta hasta el límite a casi toda la población. El presidente que lloró en el teatro Colón ante mandatarios mundiales, sólo estuvo acompañado por dirigentes de su partido y la prensa nacional-porteña en las primeras actividades de campaña.

La designación de Miguel Ángel Pichetto como candidato a vicepresidente provocó euforia en el establishment financiero de la City. Pero también una gran indiferencia en los sectores más postergados por el modelo económico, que le dieron la espalda al presidente desde que dejaron de llegar a fin de mes.

El senador rionegrino del PJ no fue designado para conseguir votos nuevos. Es una señal desde el poder hacia el poder: un segundo gobierno de Macri tendrá una impronta más política, alejada del purismo PRO de Marcos Peña. La fórmula de Macri es un guiño para que los jugadores grandes de la economía tengan alguna expectativa.

Poniendo a Pichetto en la boleta, Macri le dijo al poder financiero internacional que espere un poco más, porque sabe que una nueva corrida al dólar terminará de sepultar la capacidad de compra de los salarios, y con ella sus chances de un nuevo mandato.