El Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (Indec) informó que en diciembre de 2019 la inflación fue del 3,7% por lo que el año terminó con una inflación del 53,8%, la más alta desde la hiperinflación de 1991. La inflación escaló fuertemente a pesar del ajuste fiscal y la contracción monetaria que encabezó el Ejecutivo nacional.

De esta forma, el gobierno de Mauricio Macri cerró su gestión con la inflación más alta de los últimos 28 años, colocando a la Argentina en el cuarto lugar del podio mundial de países con mayor inflación: sólo es superada por Venezuela (con hiperinflación), Zimbabue (183%) y Sudán (57%).

Entre los rubros que más aumentaron se encuentran el de Alimentos y Bebidas, que registró un alza del 56,8% y el de Salud, que tuvo un incremento del 72,1% en 2019. Esta suba generalizada de precios, con aumentos mayores en rubros sensibles fue acompañada por un deterioro del poder adquisitivo de los trabajadores.

Según difundió la consultora Ecolatina, el salario de los trabajadores registrados cayó en promedio 8% durante 2019 y un 6,2% en 2018. En el caso de los informales el deterioro del poder adquisitivo fue mayor, lo que explica el aumento de los indicadores de pobreza e indigencia del último tiempo.

Lo paradójico es que fue el propio ex presidente Mauricio Macri quien había afirmado en la campaña de 2015 que “terminar con la inflación es lo más fácil que hay” y que “la inflación es la demostración de tu incapacidad para gobernar”. Pero terminó el gobierno duplicando la inflación que había heredado en 2015.