Bajo la consigna contra los “despidos, el tarifazo y el ajuste” una numerosa movilización proveniente de distintos puntos del país se concentró este viernes en Plaza de mayo. Los oradores coincidieron en realizar un llamamiento a la unidad y alertaron sobre un paro nacional.

La movilización, similar a la que se realizó en 1994, tuvo cinco columnas que partieron de distintos puntos del país: Noroeste, que concentró en el penal de Alto Comedero, donde se encuentra detenida Milagro Sala. Noreste, que partió desde Misiones. Sureste, que realizó su primer acto el martes en Comodoro Rivadavia. Suroeste, que provino desde la zona cordillerana. Cuyo, que arrancó en el Cerro de la Gloria en Mendoza. A lo largo de la semana, se fueron sucediendo actos,  movilizaciones y ollas populares hasta el cierre en Plaza de Mayo.

Apoyaron la iniciativa algunos de los gremios de peso de la CGT, como La Bancaria o el de Camioneros, agrupaciones políticas de distinto origen (como La Cámpora o grupos de izquierda) y organizaciones sociales y de Derechos Humanos. También participaron intendentes (como Jorge Ferraresi de Avellaneda y Mario Secco de Ensenada), diputados nacionales de distintos espacios políticos (Andrés Larroque, Facundo Moyano, Héctor Recalde, Edgardo Depetri, entre otros), y distintos referentes políticos y sociales.

Los oradores fueron Daniel Catalano (ATE-Capital), Sandra Rodríguez (esposa del docente asesinado por la policía de Neuquén, Carlos Fuentealba), Pablo Micheli (CTA Autónoma) y Hugo Yasky (CTA de los Trabajadores).

Pablo Micheli señaló que “no nos merecemos gobernantes que nos saqueen como están haciendo”, y además abrió la posibilidad de que el malestar social conlfuya en un paro nacional: “o cambia la política económica o acá va a haber lucha todo el tiempo, con paro y movilizaciones en todo el país”, dijo.

Por su parte Hugo Yasky reclamó por la situación económica de los trabajadores, diciendo que “hoy no tenemos plata, comparamos lo mínimo”. Además instó al Gobierno a llamar a reapertura de paritarias y dijo que “no queremos un bono para llegar a fin de año, queremos un salario para llegar a fin de mes”. “Salario digno, empresas que funcionen, un pueblo que pueda comprar”, enumeró. Por último, advirtió que “hoy empezó la cuenta regresiva del paro nacional”.