Una multitud de mujeres copó las calles de la capital de Chile este domingo, en una manifestación que deja en claro que las protestas que emergieron el año pasado no fueron contenidas. Más de un millón de mujeres (las organizadoras del 8M calculan dos millones, mientras que carabineros 150.000) salieron a protestar a las calles en el Día de las Mujeres, cuestionando la violencia y desigualdades que género que sufren en el país vecino.

El pedido por el fin de la violencia machista fue acompañado por consignas en contra del gobierno de Sebastián Piñera, que transita por una profunda crisis de la que parece no lograr recomponerse. El reclamo contra la violencia de género se plegó a consignas por una nueva Constitución (el 26 de abril se celebrará un plebiscito para decidir si se inicia un proceso constituyente por una nueva constitución) y la renuncia del presidente, la cara más visible de la represión y violación de derechos humanos llevada a cabo por los Carabineros (policía) en los últimos meses.

La marcha tuvo lugar en la Plaza Baquedano de Santiago, renombrada la Plaza Dignidad, lugar al que marcharon organizaciones de mujeres y personas de a pie desde diferentes ciudades del país. Tal como ocurrió en otras movilizaciones, la marcha terminó con la represión policial, en la que se tiraron gases lacrimógenos y gas pimienta. Al menos 12 personas fueron heridas durante la intervención policial.

Durante el recorrido, las participantes de la movilización -una de las más importantes de la historia de Chile- realizaron interpretaciones de la performance de “Un violador en tu camino” del colectivo feminista Lastesis y otros cánticos contra el patriarcado y las diversas violaciones que sufren las mujeres chilenas.