Foto: Suteba.

La paritaria docente se encuentra empantanada y las clases corren riesgo de iniciar el 6 de marzo, tal como está previsto en el calendario escolar.

El conflicto que mantienen los docentes con el gobierno se encuentra abierto en un doble frente. A nivel nacional, los gremios agrupados en la federación CTERA, entre los que se encuentra Suteba por la Provincia de Buenos Aires, reclaman una convocatoria a paritaria nacional para establecer un piso de aumento para este año. Esto no ocurre más desde el año 2017 y en 2018 la paritaria nacional fue eliminada por un veto del presidente Mauricio Macri.

Mientras tanto, los aumentos se discuten en cada jurisdicción, y en la provincia de Buenos Aires las negociaciones no avanzan. Los maestros fueron convocados sólo una vez por el gobierno de María Eugenia Vidal y, tras el rechazo de los gremios a la propuesta de la provincia, se encuentran en un cuarto intermedio sin fecha para una próxima reunión.

“No tenemos avance en las negociaciones y la propuesta no se condice con un verdadero diálogo con los sindicatos. Tenemos un ingreso familiar que no alcanza para cubrir la canasta alimentaria”, explicó en diálogo con MD la dirigente del consejo ejecutivo provincial de Suteba, María Reigada.

Los sindicatos reclaman una suba salarial que contemple los 15,6% en promedio que perdieron el año pasado frente a la inflación. Sin embargo, la propuesta del gobierno de María Eugenia Vidal no contempla tal recomposición salarial y la semana pasada les ofreció un aumento ajustado por inflación con una “cláusula automática de actualización”, a aplicarse en mesas de negociación cada tres meses durante el resto del año.

“No queremos pautar una cláusula gatillo sobre un salario que ha perdido mucho, porque después se nos va a hacer muy difícil poder recomponerlo”, aseguró Reigada.

Otro de los reclamos centrales presentes en la discusión con el gobierno de Vidal es la puesta en marcha de un plan de obras para mejorar la infraestructura de las escuelas. En este punto en concreto no hubo mayores avances. Según comentó Reigada “hay situaciones gruesas de infraestructura que todavía no se han solucionado, las obras no se han hecho con la fuerza que se han necesitado”.

Como contrapartida, el gobierno avanzó en un camino de confrontación con los gremios, organizando “mesas educativas” con la comunidad educativa de las escuelas y lanzando spots en las redes sociales, en los que convoca a mantener los días de clases “más allá de los sindicatos y los partidos”.

Los docentes critican que las iniciativas son “otra coreografía más”. “Los spots son falsos, llevaron niños de jardín y extras como docentes. Y las mesas fueron reuniones de Cambiemos, cuando quisieron participar otros docentes les dijeron que tenían que ser militantes de Cambiemos”, aseguró la dirigente.

Y agregó: “El ataque a los sindicatos y hacia nuestros dirigentes ha sido una constante de esta gobernadora. Pero no depende de nosotros el inicio de ciclo lectivo, depende de quiénes gobiernan. Nos gustaría que todos los años inicien las clases sin conflicto, como sucedió en 2016, que pudimos arreglar realizar una paritaria y comenzar las clases normalmente. Por lo tanto no es un palo en la rueda que le ponen los sindicatos”.

Así las cosas, sin nuevas negociaciones a la vista, los gremios se preparan para anunciar medidas de fuerza reclamando un salario digno para los maestros. La semana que viene realizarán asambleas generales y congresos de delegados en los que definirán los próximos pasos a seguir. Por su parte, CTERA realizará un congreso de delegados el jueves 28 en el que se espera se anuncien medidas de fuerza a nivel nacional.