(Foto: ANRed)

Los movimientos de mujeres, lesbianas, travestis y trans realizaron actividades de difusión y campaña en varias ciudades de todo el país, para visibilizar la lucha por la despenalización y legalización del aborto. En el marco de esta fecha, como cada año, movimientos feministas marcharon logrando más concurrencia y adhesión que otros años  por parte de la sociedad en su conjunto.

Luego del debate parlamentario no solamente se generó un consenso social en la sociedad argentina que se animó a debatir y a dar un salto cualitativo en la participación ciudadana que requiere un proyecto de ley, sino que también hermanó a toda la región de América Latina y el Caribe, en un grito global por el aborto legal.

Esta demanda que cobró relevancia en la región durante este año, pero que tiene su origen histórico en 1990, en un encuentro feminista latinoamericano donde se propuso, por parte de feministas argentinas, el 28 de Septiembre como “el día del Aborto Seguro”. Este año, Argentina, a través de la Campaña Nacional por el Aborto legal, seguro y gratuito; fue la encargada de coordinar acciones a nivel regional.

Sobrevivir a un aborto, un privilegio de clase

La política de ajuste del Estado en materia de salud pública afecta el acceso a los anticonceptivos y a la salud sexual. Se calcula que acceder a un aborto clandestino ronda los $30.000 y las pastillas de misoprostol cuestan unos $3.200 aproximadamente, además de poner en riesgo la salud de las personas gestantes porque esta situación continúa estando penalizada.

Este año, a pesar del consenso social y la media sanción en Diputados, el proyecto IVE (Interrupción Voluntaria del Embarazo) no se aprobó en el Senado. Hubo una demanda por la adhesión de todas las provincias al protocolo de interrupción legal del embarazo “sin modificaciones restrictivas”, y circulan proyectos que establecen la producción pública de misoprostol y mifepristona para los abortos que se realizan con medicamentos, aprobados como seguros según la Organización Mundial de la Salud (OMS).