La investigación comenzó meses atrás cuando efectivos policiales fueron alertados de una banda narco que utilizaba un domicilio ubicado en la calle Hidalgo al 1100 en González Catán, para cocinar y fraccionar cocaína para vender a lo largo del sur del Conurbano. Así, la Bonaerense montó una guardia de vigilancia tras encontrar la “cocina”.

La persecución

El miércoles por la noche, dos hombres, integrantes de la banda narco salieron de la “cocina” ubicada a escasas cuadras del Arroyo Morales, en un automóvil Chevrolet Prisma. Los efectivos de la DDI La Matanza los siguieron hasta la colectora de la Ruta 3 y la calle Pampero, donde los sospechosos, tras ser seguidos, decidieron girar e ir directamente contra los móviles policiales para embestirlos.

Tras el impacto, uno de los efectivos sufrió una fractura en una de sus manos, y en ese momento, se desató un tiroteo que terminó en las calles López May y Gutiérrez, a metros de la Comisaria Distrital Este de la localidad de Gregorio de Laferrere, donde ambos delincuentes fueron capturados.

En el allanamiento que se realizó en la “cocina” de la calle Hidalgo, los efectivos secuestraron casi 90 kilos de marihuana, 10 kilos de cocaína (fraccionada en bolsas, panes y ladrillos) y una pistola Bersa Thunder que había sido denunciada por hurto con una causa en una UFI de la jurisdicción. También, una prensa con tres criques neumáticos y matrices de embalaje para formar los panes, así como ácidos y precursores para el corte y estiramiento, y una balanza de precisión.

El operativo terminó con tres detenidos. Interviene en la UFI Temática de Estupefacientes de La Matanza, a cargo de Marcos Borghi.