Los dos edificios del plan “3000 jardines” volvieron a levantar revuelo esta semana. Se trata de dos jardines cuya construcción debía estar finalizada a principios de 2018. Sin embargo, sus puertas siguen cerradas y esta semana un medio porteño hizo eco de la denuncia de la empresa, que asegura que el Consejo Escolar no habilita su apertura.

Sin embargo, desde el Consejo Escolar aseveran que el trabajo de la empresa no cumple con “las condiciones de seguridad”. “Estuve la semana pasada recorriéndolos. Me encontré con una situación irregular: ambos jardines están colgados de la luz, no tienen medidor sino un cable que están colgado a un cable de alta tensión, que entra por una ventana hasta el tablero”, aseveró en diálogo con MD el presidente del Consejo Escolar, Alejandro Schvartzman.

En esa línea, el presidente del Consejo Escolar agregó que las instituciones “no tienen cerco perimental, tienen durlock y vidrios a la vista. ¿Qué pasa si después de que lo apruebo entra alguien en la escuela? Ahora no los roban porque tienen seguridad a la noche”, cuestionó.

Otra de las irregularidades que indicó Schvartzman es que “enfrente de la sala hay un tanque montado sobre una estructura de cemento, de donde salen varios caños. Eso es peligroso para los pibes”.

Finalmente el presidente del Consejo Escolar se refirió a la denuncia que lanzó la empresa. “A mi no me intimó nadie, ningún funcionario del ministerio de Educación de nación ni de provincia. Es más, dijeron que no les atendí el teléfono, cosa que es mentira. Yo soy el primero que quiere que los jardines se abran, pero quiero que sea en condiciones y que duren en el tiempo. Yo no puedo exponer a la comunidad que va a formar parte del jardín a que sufra algún daño físico”.

Las instituciones permitirían albergar alrededor de 600 chicos y chicas de la zona. Una se ubica en la calle Barrientos de González Catán y otra en el barrio El Tizón en Virrey del Pino. Según explicó Schvartzman, la obra es llevada a cabo por Niro Construcciones S.A. y cuenta con financiamiento del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) en el marco del plan “3000 jardines”.

Debían terminarse en 2018 y su paralización motivó el reclamo de diputados matanceros en la legislatura bonaerense. En cuanto a los destinos del plan “3000 jardines”, se subejecutó y pasó a construir 20.000 aulas.