La polémica medida contra extranjeros que impulsa la Universidad Nacional de La Matanza (UNLaM) ya cosechó los primeros repudios institucionales.

Diputados y diputadas de la Cámara de Diputados de la Provincia de Buenos Aires hicieron público su rechazo al curso de ingreso arancelado para extranjeros que estableció la Universidad Nacional de La Matanza (UNLaM), alegando que se trata de una “medida discriminatoria que va en contra de la ley” y de la “tradición de gratuidad y democratización en el acceso de estudios universitarios”.

Como publicó anteriormente este medio, la UNLaM estableció este año un curso obligatorio de Lengua Castellana y Literatura Hispanoamericana para aquellos ingresantes que tengan nacionalidad en un país de habla no hispana, que deben cumplirlo aunque sepan hablar, leer y escribir en castellano.

Inicialmente, el costo del curso era de $90.000 pero tras la crítica de diferentes organizaciones de estudiantes y la rápida difusión de la noticia, el monto disminuyó a $60.000. En la página oficial de la universidad no está explicitado en número de resolución que implementa el curso ni el monto: sólo figura que tiene un valor de “1.000 módulos”.

Desde la dirección de Bienestar Estudiantil de la UNLaM explicaron a este medio que el valor de un módulo es de $90 pero que el en el caso del curso de ingreso para extranjeros “tiene otro importe”, tal como lo establece la resolución que no está disponible en el sitio web de la universidad.

Mientras la medida sigue cosechando rechazos, la semana pasada el diputado de Unidad Ciudadana Facundo Tignanelli, oriundo de La Matanza, presentó un proyecto de declaración en el que incita a que “la Universidad y el Ministerio de Educación generen mecanismos institucionales que se adecuen a las leyes vigentes que regulan el sector”.

El proyecto también pide que “se respete una de las mejores tradiciones que tiene este país como es la calidad y gratuidad de sus estudios universitarios, motivo de orgullo y reconocimiento internacional”. Los mismos pasos siguió la diputada nacional Laura Alonso, que también presentó una iniciativa para que la Cámara de Diputados se exprese en contra del curso.