Antes de la represión, un gran número de manifestantes se reunió para repudiar el presupuesto (Foto: Charly Díaz Azcue)

El Presupuesto 2019 está fuertemente marcado por la necesidad del gobierno de rubricar un nuevo acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI). La promesa del Déficit 0 y la garantía política del repago de grandes vencimientos de intereses de deuda configuraron un proyecto difícil de defender incluso para representantes de oficialismo.

Si bien algunas de las áreas se consignan aumentos, no alcanzan para equiparar la inflación del año, que se estima entre el 45 y el 50%. También en algunos casos se mantiene la proporción de gasto en el PBI, pero como se espera una contracción en el volumen de la economía, también significa una pérdida de recursos.

Intereses de la deuda

Del gasto total, los intereses de la deuda pasarán de representar el 13,6% en 2018 al 18% en 2019. De esta manera, totalizarán unos $596 mil millones, un crecimiento vertiginoso del 49% con respecto a este año. Un informe de Economía Política para la Argentina (EPPA), señala que “los casi 600 mil millones de pesos que se destinarán cumplir con los servicios de deuda representan el 14,9% del total del gasto agregado (…) superando ampliamente el 7,7% que representaba en 2015″.

Educación

Los docentes denuncian que, en términos reales, la educación sufrirá un ajuste del 39%. En términos nominales, el aumento de 2018 a 2019 es del 13,7%, muy rezagado con respecto a la inflación interanual.

Los recortes se sentirán fuertemente en la inversión que realiza el Estado para la mejora de las condiciones educativas. “77% menos para Infraestructura, 68 % menos en Edificios para Jardines Infantes, 69 % menos en Aprender Conectados/Conectar Igualdad, 36 % menos en Formación Docente, 60 % menos en Programas Socioeducativos, 35 % menos en Becas para los estudiantes”, enumeró el Secretario General de SUTEBA Roberto Baradel.

Salud

La participación de salud en el PBI según el proyecto de Presupuesto se mantiene en el 0,8%, pero si se tiene en cuenta el contexto recesivo significa que habrá menos recursos destinados.

Con la desaparición del ministerio comenzaron los ajustes a programas específicos, que es donde se evidencian los recortes. En el proyecto se consigna, por ejemplo, que se distribuirá 5,4% menos vacunas que este año.

Ciencia y técnica

Para el sector científico el aumento prevista es del 27,7%, lo que no alcanzará a compensar la inflación de este año, ni tampoco la fuerte devaluación. En este rubro, se debe tener en cuenta que muchos de los insumos para la investigación se encuentran en dólares. 1200 científicos de todo el mundo, entre ellos 11 premios Nóbel, advirtieron al presidente que el recorte en el área significa un colapso del sector.

Jubilaciones y asignaciones

Se advierte que las asignaciones familiares, las AUH (asignaciones por hijo) y ayudas escolares podrían reducirse. También ocurriría lo mismo con las Pensiones no contributivas, pensiones por invalidez y otros beneficios del Estado, en línea con lo que ha venido ocurriendo los últimos años.

Pero el punto central de ajuste, según las recomendaciones del FMI, son las jubilaciones y pensiones a la vejez, ya que representan gran parte del presupuesto. A la modificación previsional impuesta por el Gobierno en diciembre de 2017 que significó un ajuste en la actualización de los haberse se sumaría el desarme de regímenes especiales, como los que perciben los docentes, investigadores y judiciales, entre otros.