La Policía de la Provincia de Buenos Aires comenzó ayer una protesta que tuvo varios focos de movilizaciones en todo el conurbano, como La Matanza, Lanús y frente a la Casa de Gobierno provincial y el Ministerio de Seguridad. Reclaman aumentos salariales y mejorar las condiciones de trabajo.

El Ministro de Seguridad, Sergio Berni, salió a calmar las aguas explicando que “la mayoría eran policías retirados o fuera de su horario laboral” y que “fueron muy pocos los que no cumplieron tareas”, aunque en las manifestaciones se vieron patrulleros haciendo sonar sus sirenas, lo que indica que los agentes estaban en servicio o que utilizaron los móviles para fines ajenos a la función.

El titular de la cartera también reconoció que el reclamo “no sólo se trata del sueldo, sino de otras necesidades como la sanidad policial, la asistencia a los heridos y la posibilidad de generar viviendas en los lugares donde están destinados muchos policías”.

“La situación de los policías es malísima, en cuanto a la situación económica y las condiciones de trabajo” detalló en declaraciones radiales el Secretario General del Sindicato de Policías Bonaerenses (SIPOBA), Nicolás Masi. Además, agregó que “la pandemia lo que hizo fue agravar la situación”.

Desde SIPOBA piden “un salario de $60.000 de bolsillo en septiembre para un oficial de Policía” y tanto el Jefe de Gabinete, Carlos Bianco, como el propio Berni aseguraron que habrá “una mejora salarial importante que ya estaba prevista” debido a que hay “un atraso de un 30 por ciento que viene de entre 2016 y 2019”.

Por otro lado, desde la Asociación Profesional Policía Provincia de Buenos Aires (APROPOBA) destacaron que con el nuevo plan de seguridad anunciado la semana pasada por el Gobernador Axel Kicillof, “se conocerán diversas mejoras en las condiciones de trabajo y en los haberes, contempladas en dicho Plan, para todos los efectivos de la Policía provincial”.