El Ministerio de Energía que conduce Juan José Aranguren suspendió el acuerdo que regulaba el precio de las naftas. Por primera vez en 16 años, el precio que las petroleras pongan a la producción de crudo estará determinado por el precio internacional del barril de petróleo y las variaciones en el dólar frente al peso.

Si bien el Gobierno espera que los movimientos internacionales no provoquen cambios bruscos en el precio al consumidor final, la desregulación de la activdad pone fin al precio sostén, dejando al Estado sin mecanismos de incidencia.

Desde los sectores empresarios, señalan que, sin regulación, el aumento de naftas en octubre debería rondar el 6%. En caso de que el precio internacional caiga, el consumidor final no registrará una merma del precio, sino que, según explicó el ministro, “el 1 de noviembre volverá a aplicarse el acuerdo y habrá un precio sostén”.

Cómo funcionaba el Acuerdo de Transición

El “Acuerdo para la Transición a Precios Internacionales de la Industria Hidrocarburífera Argentina” fue firmado entre el Estado y las empresas productoras de petróleo en 2016, y tenía vigencia hasta 2018.

Establecía una revisión de los precios de referencia cada tres meses. Durante este año, bajo las normas del acuerdo, las naftas aumentaron un 8% en enero, registraron una baja del 0,1% en marzo, para rebotar en junio otro 7%.

El acuerdo se mantenía vigente a menos que si durante diez días consecutivos el precio internacional del crudo quedaba por arriba del precio local. Esta condición se dio el 13 de septiembre, poniendo fin al acuerdo.

El precio de referencia local había sido instaurado por el gobierno anterior para alentar la producción. De esa manera, se mantenía un precio acordado en el surtidor, mientras que, en un contexto de fuerte caída de precios internacionales, se sostenía la rentabilidad de las empresas productoras para que inviertan en nuevos pozos.

Como presidente de Shell Argentina, el ahora ministro Aranguren era muy crítico de todo acuerdo relacionado a precios de referencia. Cuando asumió en la cartera de Energía, avanzó en medidas tendientes a desregular los precios. En rigor, los precios del petróleo en el mercado internacional son regulados por los principales productores.