Dos grandes construcciones de hormigón se encuentran abandonadas desde hace 4 años en el municipio. Son los “elefantes blancos” matanceros, ni más ni menos que dos mega hospitales construidos durante la gestión del kirchnerismo que nunca fueron puestos operativos desde la asunción de Cambiemos.

Uno de ellos es el Hospital materno infantil “Néstor Carlos Kirchner”, ubicado en el kilómetro 24 de la Ruta 3, en Gregorio de Laferrere. Según las estimaciones del municipio, el edificio presenta avances en un 80% de sus obras. El otro es el Hospital General de Agudos René Favaloro, ubicado sobre la Ruta 1.001 entre las calles Soldado Sosa y Echeverría, en Rafael Castillo. Desde la municipalidad señalan que presenta avances cercanos a un 90%.

El freno de las obras produjo desde el día uno el cruce entre el municipio y los gobiernos de la provincia y la nación, los encargados de destinar la mayor parte de los recursos para terminar los nosocomios. “Fueron paralizados el 10 de diciembre de 2015, el mismo día que asumió el actual gobierno nacional y provincial. A partir de ahí no se hizo más nada”, explicó a este medio el Secretario de Salud Pública local, Alejandro Collia.

El reclamo por la finalización y puesta en marcha de los edificios fue una constante de la gestión de Verónica Magario. De hecho, ambos lugares fueron elegidos en reiteradas ocasiones como sede de los actos políticos de su gestión. En 2016 el Hospital Néstor Kirchner fue el lugar elegido para la apertura de sesiones ordinarias de ese año, momento en el que se enfatizó la necesidad de que se envíen los recursos para continuar la obra. En 2019, el elegido fue el Hospital René Favaloro.

El conflicto despertó también el pedido de informes y diversos reclamos por parte del bloque de Unidad Ciudadana en la legislatura bonaerense. Asimismo, se llevaron a cabo reiteradas movilizaciones de vecinos, médicos y organizaciones sociales exigiendo la apertura, pero la decisión del gobierno se mantuvo inalterable.

Qué dicen Macri y Vidal

Desde el gobierno nacional cuestionan que hay “sobrecertificaciones de obra” y afirman que hay menos avances de lo que la Comuna afirma. Y si bien el Estado nacional es el principal responsable de la inversión, al ser hospitales provinciales los cañones apuntaron permanentemente contra la gobernadora María Eugenia Vidal. “Ella dijo que no iba a inaugurar más hospitales, desconociendo completamente las demandas de la población”, cuestionó Collia.

La justificación de la gobernadora es que durante la gestión anterior se inauguraban edificios, sin que haya recursos para sostenerlos. Así lo aseveró durante el último inicio de sesiones ordinarias de su mandato: “Decidimos no inaugurar hospitales vacíos y sin médicos, como pasaba antes. Sino arreglar lo que hay primero”.

En ese sentido, la principal crítica que lanzan desde La Plata es que durante el kirchnerismo se hicieron actos inaugurando edificios fantasmas. Efectivamente, el 7 de octubre de 2015, en plena campaña electoral, la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner organizó un acto junto al gobernador Daniel Scioli y el intendente Fernando Espinoza, en el que puso en funcionamiento el hospital René Favoloro. Pero sus puertas siguieron cerradas.

Al respecto, Collia, quien en ese entonces se desempeñaba como Ministro de Salud provincial, argumentó: “Nunca se inauguró, lo que se hizo fue una visita al hospital y se puso en marcha esta parte que hoy funciona en el Favaloro. Porque en la evolución que tenía la obra, iba a estar finalizada en 6 meses”.

Y cuestionó: “muchas veces se confunden inauguraciones con visitas a la obra civil y es utilizado de una forma perversa con fines electorales para confundir a la población”. En 2017 Cristina Kirchner visitó La Matanza y se sumó al pedido por la apertura de los hospitales. Sus palabras sobre lo realizado durante su gobierno fueron: “por el tiempo que llevó las licitaciones, llegamos a terminar los hospitales pero no a equiparlos”.

La inversión del municipio y la falta de equipamientos

A diferencia del Hospital Néstor Kirchner, el René Favaloro no se encuentra completamente paralizado. Cuenta con un servicio de guardia de emergencia que funciona de 8 a 20, cuyos profesionales son financiados con recursos municipales.

Según números oficiales, allí se reciben unas 5.000 consultas mensuales de pacientes provenientes, no sólo de La Matanza, sino también de Morón y Merlo. Dado que se trata sólo de un consultorio, se atienden casos urgentes y para estudios especializados se tienen que realizar derivaciones a otros nosocomios.

Es que junto con el freno a la obra, la adquisición de los equipos de salud necesarios para poner en marcha los hospitales también fue congelada. “Al asumir este gobierno paralizaron todos los expedientes que estaban vinculados a la compra de equipamientos. Nunca creímos que el gobierno podía llegar a tanto”, volvió a cuestionar Collia.