Gustavo Melella fue electo gobernador de la provincia de Tierra del Fuego y se transformó en el primer dirigente político abiertamente homosexual en ganar una elección para ese cargo. Es de extracción radical pero se identifica con el kirchnerismo.

El gobernador electo nació en la localidad de San Justo, en el partido de La Matanza, y se radicó a los 26 años en Tierra del Fuego. Es intendente de la ciudad de Río Grande desde 2011, tiene 48 años y aclaró que “hace 16 que estoy en pareja y no pienso casarme”.

Melella se alzó con el 55% de los votos válidos y le sacó 14 puntos de diferencia a la actual mandataria provincial, Rosana Bertone, que había coqueteado con la extinta Alternativa Federal pero terminó apoyando la candidatura presidencial de Alberto Fernández. Este giro no le alcanzó para retener el ejecutivo fueguino.

Durante la campaña, Melella recibió una denuncia por abuso de tres obreros de la construcción por pedirles favores sexuales a cambio de trabajo pero rechazó las acusaciones y afirmó que “sabíamos que, por mi condición sexual, las denuncias iban a venir por ese lado. Y justo comenzaron después de que dije que iba a ser candidato”

Y agregó: “usaron como testigo a un ex empleado de maestranza del municipio que después se desdijo y terminó recibiendo una casa social para su hija por parte del gobierno de la provincia. Fue denunciado por falsa denuncia”.

En su biografía cuenta que es profesor de Filosofía y Ciencias de la Educación, y tuvo una formación salesiana que fue lo que lo motorizó a emigrar a la provincia más austral del país.

Su padre era de profesión albañil y su madre era modista. Lejos de lo que podía imaginar en un principio, terminó siendo la primera persona de la comunidad LGBT en ser electa para un máximo cargo provincial.