Una placa recordatoria de Lucina Alvarez, una poeta y docente desaparecida en 1976, sufrió un ataque fascista en la escuela de arte que lleva su nombre. Los carteles pegados llevaban el nombre del movimiento Nueva Soberanía y su página web.

“Esto es un nuevo ataque a la memoria y va en línea con lo que pasó en la Mansión Seré, la granada en el Hospital Paroissien y los ataques a los docentes de Moreno”, afirmó Liliana Galeano, quien es referente de HIJOS La Matanza, en diálogo con MD.

Desde la agrupación de DD.HH publicaron un comunicado en el que señalan que “este nuevo avasallamiento a la memoria es posible debido a un gobierno que a través de políticas negacionistas da lugar a tales actos”.