Los años electorales suelen dejar al descubierto tanto alianzas como contradicciones y el 2017 no parece ser la excepción. Es que dentro del peronismo se está buscando la mejor estrategia para vencer a Cambiemos y aún no hay definiciones concretas, pero sí marchas y contramarchas.

El Alberto en busca de la unidad

Con su reciente acercamiento al FPV, Alberto Rodríguez Saa dejó atrás varios años de críticas a los mandatos de Cristina Fernández de Kirchner, tiempos en los que la acusaba de usar “el Estado como botín electoral” en referencia a los planes sociales.

En busca de una lista de unidad para luchar contra Macri de cara a octubre, quedan en el pasado las declaraciones tales como que “hay que insertar a la Argentina en el mundo” y que “Argentina es Chávez dependiente”, realizadas allá por 2011 cuando Cristina Fernández buscaba su reelección.

El giro del puntano, quien también en 2011 había firmado un compromiso de gobierno junto al Pro de Mendoza, es el botón de muestra de las intenciones de que compita el peronismo unido contra la Alianza Cambiemos. Si bien las postulaciones aún son una incógnita, las reuniones con CFK en el Instituto Patria alimentan esta posibilidad.

La etapa “Cristina” de Magario

El discurso actual de la intendenta de La Matanza incluye a Cristina Fernández de Kirchner, a pesar de que a fines del año pasado había afirmado que la ex presidenta no era su líder y que no la veía como candidata.

En aquel momento, en declaraciones al diario La Nación, Magario había sido determinante: “la sociedad demanda nuevos liderazgos, la etapa de Cristina terminó en diciembre de 2015”. Hoy, sin embargo, la situación parece ser diferente.

Inicialmente se especulaba con que Magario fuera candidata en las legislativas de octubre, ya que la consultora Analogías la daba ganadora en una posible interna contra Florencio Randazzo, pero ella misma se encargó de desmentirlo; aunque con la incertidumbre que reina dentro del PJ, todavía no está dicha la última palabra.