Ayer, en Laferrere, se llevó a cabo una marcha pidiendo justicia y el esclarecimiento de los hechos en los que Tahiel, el nene de 6 años que fue atropellado el domingo, perdió la vida y la Policía Bonaerense reprimió  con gases lacrimógenos y balas de goma para dispersar a los manifestantes.

Según comentaron algunos vecinos, la represión no quedo allí sino que además los agentes de la fuerza ingresaron al barrio y comenzaron a perseguir a muchas personas. La manifestación se había realizado en la intersección de la Ruta 21 y la calle Soldado Sosa, a pocos metros de donde ocurrió el siniestro.

Estos hechos de violencia por parte de la Policía Bonaerense ocurrieron a sólo una semana de que fueran los propios uniformados los que se manifestaran durante tres días para obtener mejoras salariales y en sus condiciones de trabajo e incluso recibieran el apoyo de mucha gente en su justo reclamo.

Tahiel esperaba para cruzar la calle junto a sus padres el domingo por la tarde y fue atropellado por un auto que venía a gran velocidad luego de rozar contra otro vehículo, con el que se cree que venía corriendo una picada clandestina. Uno de los acusados reconoció que iba a alta velocidad pero negó que se tratara de una carrera.