(Facebook: DIIT UNLaM)

El músico, referente del rock nacional, inauguró el ciclo “Músicos y productores”, llevado a cabo por el Departamento de Ingeniería e Investigaciones Tecnológicas de la Universidad Nacional de La Matanza, donde brindó una charla sobre grabación y producción musical para más de 800 personas.

El Patio de las Américas, sitio en que se llevó a cabo el evento, estuvo colmado de espectadores, quienes aplaudieron en simultaneo y con admiración cuando el líder de Divididos subió al escenario. Ahí arriba estuvo acompañado por Alejandro Fourcade, coordinador de la Tecnicatura en Sonido y Grabación de la UNLaM.

“La perfección es un camino a la infelicidad”, aseguró  Ricardo Mollo en referencia a la búsqueda del refinamiento de los sonidos a la hora de grabar. Además, el músico agregó: “estoy conforme cuando la canción emociona, no cuando está perfecta. Tiene que ver con lo emocional, es música”.

El diálogo no sólo fue fructífero para los estudiantes de dicha carrera, sino también para jóvenes que se encuentran iniciando el camino de la música. “Dejen el ego para arriba del escenario. El ego en un estudio de grabación trae desgracias. Ensayen mucho y vayan al estudio a interpretar, no a intentar de sacar los temas”, fue la respuesta del vocalista hacia un mánager de banda que le pidió un consejo.

Claro, luego de la charla con Fourcade, el auditorio tuvo la oportunidad de hacerle preguntas a Mollo (y muchas de las intervenciones terminaron en saludos y abrazos con el guitarrista). En cuanto a la relación con el público, detalló: “para mí, cada uno de ellos es uno. Eso te baja el miedo. Mirándolos a los ojos, te das cuenta que tenés enfrente a una persona, entablás cariño”.

Trayectoria y recuerdos de rock

Mollo, quien inició su carrera musical en MAM junto a su hermano Omar, recordó sus primeras clases de guitarra y también su desempeño, no tan bueno, en la escuela: “si algo no es divertido, ¿cómo vas a querer aprenderlo?”. Años más tarde, allá por 1984, ingresaría, como guitarrista, a Sumo.

“Éramos seis tipos muy distintos que arriba del escenario funcionábamos increíblemente bien. Compartir escenario con Luca era muy divertido”, conmemoró Mollo, entre risas, refiriéndose a dicha banda. También habló sobre el “pánico escénico” de Luca Prodan: “‘Necesito vomitar porque me asusto’, decía. Y era verdad, vomitaba y salía a hacer todo ese quilombo que hacía”.

En cuanto a su actual grupo, Divididos, resaltó la gran relación que tiene con sus compañeros, Diego Arnedo (bajo) y Catriel Ciavarella (batería). “Hagámoslo a la tarde: no se fuma, no se vende alcohol, se llena de pibes. Fue una experiencia hermosa”, relató Mollo en referencia a los recitales para menores de 18 años que brindaron en los últimos meses en el teatro de Flores, lugar donde despedirán el año el 20 de diciembre.

“Estoy no solamente a favor de que haya más mujeres arriba de los escenarios, sino también en la sociedad y en la política, que es muy importante. ¡Y que haya igualdad de salarios!”, aseguró el cantante en relación al proyecto de ley de Cupo Femenino en festivales, que pide un mínimo de 30% de participación de propuestas femeninas en cada evento. Mollo ya se había mostrado a favor de los derechos de las mujeres, dado que, en reiteradas ocasiones, ató en su micrófono, durante sus shows, el pañuelo verde de la campaña por el aborto legal, seguro y gratuito.