Trabajadores de Industrias Vezyca S.A. denuncian despidos y fuertes irregularidades en la fábrica que opera en San Justo. Se trata de una fábrica dedicada a la producción de calzado e indumentaria para el trabajo, que produce para su propia marca Pulqui.

En diálogo con MD, J.S. uno de los trabajadores afectados, explicó que fue despedido la semana pasada “sin que me pagaran vacaciones ya gozadas, nos deben bonos y salarios”. A su vez, el trabajador relató que luego de ser despedido, ni él ni sus compañeros cobraron indemnización, práctica ilegal que la empresa viene llevando a cabo desde “hace más de un año”.

MD se comunicó con la firma y los despidos fueron confirmados. Sin embargo, se negaron a brindaron más información. “Los echaron y no les pagaron ni siquiera el sueldo del mes que trabajaron”, verificó a este medio otro empleado de la fábrica (también con nombre reservado).

En el último año, la planta del personal se redujo a la mitad. “El año pasado éramos más de 80 personas, ahora somos 40. Todos los que fueron despedidos no cobraron indemnización e incluso les quedaron debiendo salarios”, aseveró J.S. El número fue corroborado por el gremio de calzados, Uticra.

La inacción del Ministerio de Trabajo

Según indicó el secretario general de Uticra La Matanza, Ernesto Peralta, Vezyca “es la fábrica más conflictiva que tenemos en La Matanza”. El sindicalista explicó que de la fábrica justifican los despidos porque están afectados económicamente. “Aducen que no tienen ni un centavo, que están mal”, narró.

Si la crisis económica golpeó a la empresa, el recorte empezó por sus trabajadores, a quienes le están “debiendo 2 meses (de salario), más bonos”, indicó Peralta, asegurando que la fábrica también tiene una “altísima morosidad en los aportes”. Es vox populi que los trabajadores cobran desde hace años la mitad del sueldo en blanco y la otra parte en negro, una práctica en la industria.

Mientras los despidos ocurren, los trabajadores le tiran la pelota al gremio. “En los despidos no intervinieron nunca. Hubo gente que fue el año pasado a quejarse y luego fueron despedidos. Entonces la gente tiene miedo de ir al sindicato”, denunció J.S.

Pero para el titular de Uticra, el problema principal viene por parte del Estado, encarnado en la figura del Ministerio de Trabajo, quién intermedió en reiteradas oportunidades para que la empresa garantice el pago de salarios a sus empleados, sin ejercer presión para que la fábrica cumpla los convenios.

“Los acuerdos que se hicieron en el Ministerio de Trabajo los están ignorando, pagaron la primera o segunda cuota y nada más. Se les mandaron telegramas (intimándolos a cumplirlos) y no los responden. No es lo mismo el Ministerio de antes que el de ahora. Ahora vas y no pasa nada”, cuestionó Peralta.

¿La empresa apuesta al vaciamiento?

La reducción de personal que viene llevando a cabo la empresa hace sospechar a los empleados que se enmarca en una maniobra de la firma para vaciar la fábrica. “De a poquito la están vaciando. Se están llenando de deudas para que sea una cosa impagable y tengan que presentar quiebra”, aseguró J.S.

Desde el sindicato también emergen sospechas sobre los últimos manejos de la empresa, teniendo en cuenta que produce para el sector menos afectado dentro del rubro Calzados. “Lo que no entiendo es que los que fabrican zapatos de seguridad son los únicos que están trabajando bien. Otras fábricas del mismo rubro están al día con sus trabajadores, porque siempre enganchan trabajos para obras. Pero acá hay algo que está fallando”, sumó Peralta.

Sea cual sea la situación, lo cierto es que los despidos de personal continúan ocurriendo, mientras decenas de trabajadores quedan desempleados sin haber cobrado meses de trabajo ni indemnizaciones. “Hace dos meses renegaba porque no llegaba a fin de mes, y ahora me dejan en la calle sin un peso”, lamentó J.S.

Irregularidades por doquier

Para completar el panorama, la empresa ubicada en Malabia y Camino de Cintura, acumula una serie de denuncias por malas condiciones laborales e irregularidades en el proceso de producción. Estas se volvieron virales en los últimos días a través de las redes sociales.

Según resumió un empleado, “dejan tambores con residuos en las calles y no utilizan el protocolo para tratar los residuos químicos. La gran mayoría se los lleva un camión de Martín & Martín que viene todos los días, que les pagan para que hagan ese retiro, que va mezclado con los residuos comunes”.

Por otro lado, los trabajadores denunciaron que la empresa se encuentra operando con un generador eléctrico, ya que “Edenor le sacó los medidores porque estaban enganchados. A su vez, criticaron que la “infraestructura está deteriorada, tiene goteras por todos lados y cuando llueve se llena de agua el lugar”.