Todo comenzó a raíz de la denuncia de una familia del barrio de Mataderos que había solicitado médico a domicilio a su obra social porque la hija de 16 años tenía fiebre. Al llegar la ambulancia, el falso médico y el chofer se presentaron a la familia sin barbijos violando las normas de distancia, seguridad e higiene.

Según denunció la familia, al momento de revisar a la menor, el falso médico le midió la temperatura y el oxígeno en sangre con elementos pertenecientes a los dueños de casa. Tras el chequeo aseguró que su hija no tenía Covid-19 y, sin sello ni firma, le recetó paracetamol.

Horas más tarde, la adolescente tuvo que ser trasladada al Hospital Garrahan, donde estuvo internada 5 días por padecer dengue.

Ante la inusual atención médica, la familia presentó la denuncia y la investigación fue llevada adelante por la Fiscalía Contravencional en lo Penal y de Faltas Nro. 35 a cargo de la Dra. Celsa Ramirez, quien solicitó la detención y allanamientos tanto del domicilio como de la empresa del imputado.

Como resultado de los procedimientos se logró el secuestro de una ambulancia marca Fiat modelo Ducato, 3 teléfonos celulares y documentación vinculada con el servicio médico brindado por dicha ambulancia.

El detenido de 52 años, fue imputado por el Juzgado Contravencional en lo Penal y de Faltas Nro. 10 a cargo del Dr. Carlos CASAS por los delitos de ejercicio ilegal de la medicina, y también fue sancionado por no respetar el artículo 205 que sanciona con seis meses a dos años de prisión, al que violare las medidas adoptadas por las autoridades competentes, para impedir la introducción o propagación de una epidemia.