El Jefe de Gabinete de Ministros, Santiago Cafiero, realizó el primer informe de gestión del gobierno que encabeza Alberto Fernández, como lo indica el artículo 101 de la Constitución. Se presentó en la cámara alta y los senadores y senadoras fueron siguiendo la exposición por videoconferencia, en la cual destacó la asistencia del Estado en medio de la crisis causada por la pandemia de Coronavirus.

“Para nosotros es fundamental rescatar el diálogo democrático, y fundamentalmente el marco de acuerdos para avanzar en políticas públicas necesarias y prioritarias para cumplir con las necesidades de nuestro pueblo”, señaló Cafiero, a la vez que resaltó la importancia de “que la palabra democracia no quede en palabras y se refleje en hechos”.

El funcionario hizo hincapié en la presencia del Estado para paliar los problemas causados por la pandemia y destacó la implementación del Ingreso Familiar de Emergencia (IFE), “que fue cobrado 8.600.000 personas en abril”. También destacó el programa ATP a través del cual se pagó el 50% del salario de muchos trabajadores con dinero de las arcas nacionales.

En la misma línea, recordó que “suspendimos los cortes de servicios públicos por falta de pago” y que “congelamos los alquileres y suspendimos los desalojos”, además del impedimento de aumentar los precios de telefonía e internet. También, la prohibición de despidos sin causa y la doble indemnización para los empleados que perdieran sus puestos de trabajo.

“Que se haya aprobado por unanimidad la Ley para restaurar la sostenibilidad de deuda pública fue un mensaje que se escuchó en todo el mundo y que hoy es parte un reflejo para negociar una deuda contraída de forma irresponsable y que es impagable”, enfatizó Cafiero al referirse a la gestión de Mauricio Macri y el aumento de la deuda externa entre 2015 y 2019.

Sobre el final de su exposición, y antes de comenzar a responder las preguntas de los senadores y senadoras, el Jefe de Gabinete sentenció: “Si no hay disensos, la democracia está incompleta; pero si no hay justicia social, la democracia es impotente”.