Distintos sectores piden por la aparición de Maldonado.

El juez federal de Esquel, Guido Otranto, cambió la carátula de la causa sobre Santiago Maldonado a “desaparición forzada”. Esta modificación da un giro en sobre el caso, en el que todos los indicios apuntan a la responsabilidad de Gendarmería Nacional.

“Esto cambia radicalmente el curso de la investigación, ya que ante la negación de la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, que habla vaguedades o desvía el foco de la información, esto pone las cosas en su lugar”, indicó el diputado neuquino del Frente de Izquierda Raúl Godoy. El diputado se encuentra con una comitiva especial integrada por organismos de Derechos Humanos y organizaciones sociales en Chubut.

La posición de la CIDH

La Comisión Interamericana de Derechos Humanos se pronunció ayer sobre el caso por medio de un comunicado. Por medio de una medida cautelar, solicitó al Estado argentino que tome medidas ante la desparición de Santiago Maldonado el 1º de agosto “mientras era golpeado y cargado a una camioneta blanca de Gendarmería, en el marco de un operativo policia” en la comunidad mapuche de Cashumen, provincia de Chubut.

Patricia Bullrich, en el centro de la escena

De avanzar la hipótesis de la desaparición forzada, quedaría expuesta la ministra de Seguridad de la Nación Patricia Bullrich, ya que su jefe de gabinete Pablo Noceti participó del operativo de desalojo.

Además, interpelada por el Senado Nacional, la ministra defendió la actuación de la Gendarmería Nacional y relativizó el caso, apoyada en trascendidos periodísticos de medios cercanos al Gobierno. Durante la misma audiencia, incurrió en una falta grave de su función institucional, revelando el nombre de un testigo protegido que fue la última persona en comunicarse con el teléfono de Maldonado.

El último martes, la ministra protagonizó un escándalo durante una reunión por el caso con organismos de Derechos Humanos. Ante la insistencia de algunos referentes sobre el tema, Bullrich respondió alterada y se retiró.