En octubre el sindicalismo anunció que avanzaría en el primer paso para lograr la unificación de las dos CGT de La Matanza: la normalización de las 62 Organizaciones Peronistas. La propuesta buscaba integrar a todos los sectores del movimiento obrero, incluso a aquellos sindicatos cercanos al gobierno, que relanzaron las 62 Organizaciones Peronistas oficialista en 2017.

Sin embargo, las fricciones entre los grupos que quieren conducir el armado de la agrupación peronista complejizaron el panorama y volvió a haber dos bandos. De un lado se encuentra el titular de la CGT Regional La Matanza, Mario Ortíz y del otro el referente disidente de la CGT en Unidad, Ernesto Ludueña.

“Te corresponde el cuarto concejal”

Según definió Ludueña, las diferencias surgieron en torno al proyecto político que impulsará la agrupación política. Para el dirigente, la conducción deberá ser “independiente” respecto de las decisiones que tome el gobierno matancero.

“El movimiento obrero tiene que tener una representación que exija que lugar tiene, que no se limite a la dedocracia de las autoridades de turno que te dicen ‘te corresponde el cuarto concejal’ y se calla la boca. Yo quiero un diputado nacional, provincial, quiero poder representar al distrito”, explicó en diálogo con MD.

El elegido para esta tarea desde su espacio es el referente de la Uocra, Heraldo Cayuqueo, tal como había adelantado este medio. “Es un hombre que sabemos que va a confrontar”, aseguró.

“Tenemos 4 de los 12 concejales oficialistas, ¿adónde quieren ir?”

Del otro lado, Ortiz le bajó el tono a la disputa y aseguró que la unidad se demora por “pequeños matices que se pueden resolver”. El candidato para conducir el espacio desde este sector es el referente de UTA, Marcelo Barreiro.

A pesar de las diferencias desatadas en los últimos días, el dirigente textil confió que “antes del 20 de diciembre vamos a normalizar las 62 Organizaciones Peronistas” lo que va a ser el “puntapié inicial para el año que viene unificar la CGT con un solo compañero”.

Sin embargo, criticó que “el único sector que consiguió los avales es el nuestro”. En cuanto a las críticas desplegadas por Ludueña, sintetizó: “dejémosnos de joder con las cosas chiquitas. Tenemos cuatro de los doce concejales oficialistas, ¿adónde quieren ir?. Las 62 organizaciones no son para confrontar contra el gobierno de La Matanza (que es peronista), mientras nos cascotean de provincia y nación. Es para poder ver como ayudamos a ganar las elecciones de 2019”.

En ese sentido, el dirigente textil remarcó la necesidad de bregar por la “unidad” y aseguró que “hay muchos sectores que antes no estaban con nosotros que hoy están apoyándonos, como los gastronómicos y los de plásticos”.

Con el apoyo de la otra 62

En línea con las declaraciones de Ortiz, el dirigente del sindicato de Guincheros y titular de las 62 Organizaciones cercana al gobierno, Marcelo Dávila, adelantó su acompañamiento al armado que encabeza Ortiz.

“Voy a seguir acompañando a estas 62 organizaciones porque sueño y anhelo con la unidad del movimiento obrero. Sea con Cayu (sic) o con Barreiro”, dijo a MD. La idea del espacio unificado, explicó Dávila, es “estar armados para que cuando haya unidad de todos arriba y miren para abajo, digamos: ‘estos son nuestros candidatos'”.

Unidad o nada, la apuesta de Cayuqueo

“Si no hay unidad, yo no voy a estar ni en las 62 ni en la CGT”, declaró recientemente Cayuqueo, palabras que se dieron en simultáneo con el lanzamiento de su agrupación “Construyendo Futuro”, un espacio que “tiene como principal objetivo unir a todos los peronistas”, según explicaron en su lanzamiento.

“No hubo acuerdo con las 62 y Cayuqueo formó su partido”, confió un dirigente a este medio. Así las cosas, mientras se avanza en la unidad y se acercan las elecciones, los dirigentes juegan las cartas que tienen a su alcance: “Ya que nadie convoca, lo hacemos nosotros desde este sector”, dijo Cayuqueo en la presentación de su agrupación.