El miércoles de esta semana tuvo lugar la décima audiencia por el juicio que condena los crímenes de lesa humanidad ocurridos en el ex centro clandestino de detención de la Brigada de San Justo. El Tribunal Oral en lo Criminal Federal n° 1 de La Plata recibió las declaraciones de Adriana y Ariel Lavalle, y de la sobreviviente Liliana Mabel Zambano.

Liliana Zambano fue secuestrada en su domicilio en 1977 y estuvo desaparecida por dos meses. Pasó por el Pozo de Arana en La Plata, por el Pozo de Banfield y también estuvo en la Brigada de San Justo, donde se vinculó con varios detenidos y se convirtió en una testigo importante para aportar sus nombres a la justicia.

En la Brigada de San Justo, Liliana reconoció a la odontóloga Lidia Fernández con quién estuvo secuestrada y que hoy continúa desaparecida. En el Pozo de Banfield conoció a Gustavo Lavalle y a su pareja, Mónica Lemos, que estaba embarazada, a Liliana Galetti, Virginia Allende y Rafael Perrota. Todos se encuentran desaparecidos.

Adriana y Ariel Lavalle prestaron declaración sobre la desaparición de su hermano, Gustavo Lavalle, su cuñada, Mónica Lemos, y de su sobrina María Lavalle Lemos.

Mónica era militante de una agrupación troskista y Gustavo tenía vínculos con la organización Montoneros. Fueron secuestrados en 1977 con su hija de un año y 3 meses, María. Los llevaron a la Brigada de San Justo y luego fueron trasladados al Pozo de Banfield. María estuvo desaparecida unos días hasta que fue devuelta a la casa de sus abuelos.

Mónica estaba embarazada de 8 meses y dio a luz en el Pozo de Banfield. Su segunda hija recién nacida, María José, fue entregada a una sargento de la Brigada de San Justo, Teresa Isabel González, quien la inscribió como hija propia junto a su marido, Rubén Nelson.

Con la vuelta a la democracia, la familia junto a las Abuelas de Plaza de Mayo buscó a la joven, logrando su restitución en el año 1987. María José volvió con su familia y vivió desde entonces con su hermana y su abuela materna.