El pasado martes MD llegó hasta la calle 700, una de las arterias principales del barrio BID, más conocido como Villegas, donde chicos y chicas, alguno de ellos acompañados por sus madres, se reúnen una vez a la semana con un fin solidario.

Axel, un joven vecino de 23 años y estudiante de periodismo, nos contó que “a partir de las seis de la tarde” reparten las tareas en el grupo y comienzan a trabajar en una humilde “cocina improvisada” a leña y carbón que “un vecino armó antes de la cuarentena para ganarse el mango con una parrillita”.

“Acá nos cuidamos entre todos. Tenemos alcohol en gel, guantes de látex, algunos tenemos éstos barbijos que nos hizo la abuela de uno de los chicos. Lo importante es respetar cada puesto para que nadie contamine nada y podamos hacer todo de la manera más ordenada y rápida posible. Todos tienen hambre, y una panza vacía no puede esperar, más si es la de una criatura” agregó.

Tambien dijo que “acá colaboramos entre vecinos y ponemos un poquito de todo. Lo único que pedimos son alimento no perecederos; un paquete de arroz, fideo o lo que se pueda. No traigan dinero porque no se lo vamos a aceptar“.

Meli, otra de las chicas que participa y colabora con “la olla de la 700” contó que todo comenzó por medio de un grupo de whatsapp que tienen entre amigos. “Pregunté en el grupo si había pasado el ‘señor que a veces pasa y pide comida’, pero ninguno supo nada. Ahí me dí cuenta que, así como él, un montón de gente del barrio la iba a pasar mal. Entonces nos pusimos a pensar cómo organizarnos bien para poder preparar algo calentito y alcanzarselo. Pero como no podemos salir a recorrer el barrio ni tampoco tenemos una banda de comida para todo el mundo, salió la idea de la olla”.

Mientras se iba formando una larga fila, ‘Los mellis’ Lucas y Walter, dos hermanos que trabajan como entrenadores de fútbol en clubes de Ciudad Evita, participan con la olla y forman parte del mismo grupo de amigos, nos contaron cómo están viviendo el aislamiento.

Lucas comentó que “por la cuarentena nos dejamos de ver, y eso que vivimos a menos de doscientos metros entre casa y casa. Pero para cuidarnos y cuidar, más que nada a nuestros viejos, nos pusimos a cumplir al pie de la letra con la cuarentena”.  Por su parte, Walter dijo que “está todo parado, se extrañan las juntadas, pero queremos seguir viéndonos después de que todo esto pase, no queremos perder a ningún amigo por este virus de mierda”.

Según el comentario de uno los vecinos que pasaban a retirar su ración de alimento, ésta acción solidaria que realizan los chicos les “está matando el hambre a muchos” y agradecía el poder irse a “dormir con algo calentito en la panza”.

“No porque se junten en una esquina tienen que ser chorros, drogados o cualquier cosa, acá hay muchos chicos de bien, hay mucha familia laburadora en el barrio. ¿Tienen que pasar estas cosas para que acá se den cuenta que estos pibes son buena gente? Ellos también  arriesgan la salud y nadie los aplaude” decía otra vecina que había ido a buscar un poco de comida.

Colaboración

Si querés y podés colaborar con los chicos llevando un alimento no perecedero, comunícate al número de Whatsapp de Axel tocando acá 👉🏼 “Olla solidaria de la 700”.

Tambien podes llamar al 11-2600-3152 o dirigirte directamente los días martes de 18 a 20:30 hs hasta la Calle 700 y Calle 511, entre Av. Crovara y Av. 17 de Octubre (Av. Central)