Foto: La Garganta Poderosa.

Mientras la recesión de la economía se profundiza, el gobierno decidió encarar el año electoral reflotando un debate que en el último tiempo se hace presente en cada elección: anunció que enviará un proyecto de ley para bajar la edad de imputabilidad penal a 15 años de edad.

Si bien no existe información actualizada para analizar los delitos cometidos por menores a nivel nacional, la estadística que elaboró la Procuración General indica que en 2017 el 3,1% de los delitos fueron cometidos por menores de 16 años. Representa una baja respecto de los años anteriores: en 2016 fue el 3,4% y en 2015 del 3,6%. 

Los números de las Investigaciones Penales Preparatorias (IPPs) que registra el Fuero de Responsabilidad Penal Juvenil de la Provincia, indican que ese año se iniciaron 26.026 procesos penales contra menores de 18 años. Y de las causas que se finalizaron (24.929), sólo en el 17,5% (4.363) hubo declaración de imputabilidad por ser menores de 16 años.

De esta forma, los números expresan no sólo la ínfima incidencia que tienen los menores en los delitos cometidos en el último tiempo, sino que dan cuenta de una baja de la actividad delictiva que se profundizó en los últimos años.

¿Qué dice la ley sobre los menores de edad?

Las personas de entre 16 a 18 años son plenamente punibles. Pero aquellos que cometan delitos con penas mayores a dos años pueden empezar a cumplir su pena en una cárcel recién a los 18. Hasta ese momento, estos menores pueden estar privados de su libertad en institutos especializados o centros cerrados.

De hecho el régimen penal de minoridad (ley n° 22.278) establece la imputabilidad de menores de 16 años pero deja un margen discrecional para que el/la juez puede internarlo en un instituto penal el tiempo que crea necesario, en caso de se “se halla abandonado, falto de asistencia, en peligro material o moral, o presente problemas de conducta” (artículo 1°).

Otro informe difundido por el gobierno

En 2017 el ministro de Justicia Germán Garavano difundió un informe para justificar la baja en la edad de imputabilidad penal, que en ese entonces el gobierno buscaba ubicar en 16 años.

El informe indica que el 26% de los delitos cometidos en 2015 fueron “presuntamente cometidos por menores de 18 años”. Es decir, no sólo no discrimina entre aquellos delitos comprobados y aquellos denunciados, sino que también contradice todas las estadísticas que hay sobre delitos perpetrados por adolescentes hasta el momento.