La aeronave permaneció 6 horas, para cumplir con el proceso de carga de las vacunas y los procedimientos de aduana, para luego emprender el regreso y aterrizar en Buenos Aires mañana, tras 18 horas de vuelo.

La aeronave había partido ayer a las 19.57 desde Ezeiza con la nominación AR1060 y aterrizó en el Aeropuerto Internacional Sheremétievo, de la capital rusa, a las 17.01 (hora local) tras poco más de 15 horas de vuelo.

El avión Airbus 330-200 viaja con una tripulación compuesta por 20 integrantes, cuatro comandantes, cuatro copilotos y dos de backup, más tripulantes de cabina y técnicos y trae de regreso a la comitiva del Ministerio de Salud, compuesta por la secretaria de Acceso a la Salud, Carla Vizzotti, la asesora presidencial Cecilia Nicolini y representantes de la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (Anmat), que se encuentran desde la semana pasada en Moscú.

Las vacunas fueron embaladas en cajas especiales capaces de garantizar una temperatura constante de entre 18 grados bajo cero para su conservación.

Según explicó Pablo Ceriani, titular de Aerolíneas Argentinas, en diálogo con Radio 10, las 300 mil dosis vendrán en la bodega del avión “en unos separajes que se llaman ‘termobox’, con un gel refrigerante al que también se le puede agregar hielo seco y que mantendrá durante 60 horas las vacunas a una temperatura de 18 grados bajo cero”.

Por otro lado, en una entrevista con el periodista Luis Novaresio en el programa Animales Sueltos, el médico infectólogo, el director de la Fundación Huésped e integrante del comité de expertos que asesora al Gobierno, Pedro Cahn señaló que “la autorización de Anmat es independiente de la gestión de compra de la vacuna de Pfizer”y aseguró que dentro del ente regulador, “hay gente muy seria”. Y, completó: “Si Anmat dice que una vacuna sirve es porque sirve”.