Foto: Defensores de Tablada.

Los clubes de barrio son uno de los sectores más golpeados por los aumentos de las tarifas de servicios públicos, llevando a muchas instituciones a funcionar con los números en rojo. “Es una situación difícil. No me cabe la duda que hay clubes que dentro de poco van a estar cerrando”, explicó a Matanza Digital, el presidente del Club Defensores Unidos de La Tablada, José Mira.

El club ubicado en Avenida Crovara al 3300 es una de las tantas instituciones deportivas del distrito que se encuentra afectada por los excesivos aumentos de tarifas. En el último mes recibieron una factura de gas de $43.000 y la de luz escaló a $35.000. Todos los aumentos deben afrontarse a la par que disminuye el número de afiliadxs.

“Hubo una baja de la cantidad de socios. Creo que la gente, por un lado se cuida de gastar y por el otro lado, nosotros tenemos que aumentar la cuota porque sino no podemos cubrir los gastos”, explicó Mira.

El club funciona desde hace 97 años y cuenta con dos sedes deportivas. Allí cientos de matancerxs practican diversas actividades deportivas como deportes acuáticos en la pileta, gimnasio, fútbol, patín, artes marciales, entre otras. Con las nuevas subas las alarmas se encuentran encendidas.

“Está contemplada una devolución del 40% que nos debería hacer el gobierno. Pero no te la dan, desde marzo que no nos devuelven”, criticó Mira. Y agregó: “Nosotros no podemos hacer la que hace el gobierno, que anuncia que en enero vuelven a aumentar de nuevo. A nosotros no se nos ocurre aumentar la cuota porque no viene nunca más nadie”.

La complicada situación económica obligó al club a rebuscársela para pagar los servicios y congelar cualquier refacción e iniciativa que demande recursos de la entidad. “Por suerte estamos pagando los sueldos al día pero no podemos arreglar nada. Estamos tocando madera de que no se rompan las instalaciones porque cualquier reparación es cara y para nosotros recaudar es difícil”, explicó Mira.

Finalmente, el dirigente cuestionó el anuncio del gobierno del aumento retroactivo de gas para compensar a las empresas por la devaluación. “Uno no tiene la certeza de saber que está pagando. Porque si lo que estamos pagando ahora puede ser revisado el año que viene, entonces no sabemos como administrar la economía de la institución, ni de nuestro hogar. No te da seguridad jurídica, es cambiar las reglas de juego”, cerró.