(Foto: Agencia Paco Urondo)

A fines de 2015 el gobierno -recién electo- de Cambiemos anunció que iba a implementar un nuevo “sendero tarifario”, impulsando aumentos en las facturas de electricidad y gas con el objetivo de reordenar el gasto público y eliminar los subsidios estatales a los servicios. La fecha estimada para lograr este objetivo era 2019.

Sin embargo, la gran devaluación del año pasado modificó el panorama y los subsidios volvieron a subir a niveles anteriores al tarifazo. A pesar de que a muchas familias y PyMEs los aumentos impulsados desde Casa Rosada se les volvieron impagables, actualmente los usuarios pagan sólo por el 52% del costo de generación de energía eléctrica. Es decir, el 48% de la factura sigue siendo subsidiado.

Según reveló la semana pasada ámbito a partir de datos de la Oficina de Presupuesto del Congreso, en 2018 los subsidios a la energía crecieron un 49% en promedio, aumentando en el gas un 66,7% y en la electricidad un 38,6%. Dichas subas están vinculadas al impacto de la devaluación en los combustibles y en el aumento del costo de generación de energía.

Así las cosas, con niveles de subsidios similares a los que estaban antes de los aumentos, el gobierno ya no tiene año límite para eliminar los subsidios. Pero seguir avanzando en el “sendero tarifario”, según el gobierno necesario para garantizar la llegada de nuevas inversiones, implicará avanzar en nuevos aumentos de tarifas.

De hecho, el último aumento de la tarifa de electricidad del 55% anunciado para este año buscará bajar los subsidios en un 35%. Esto siempre y cuando se mantenga el tipo de cambio en los valores proyectados por el gobierno. De volver a moverse el dólar bruscamente, tal como ocurrió el año pasado, el ciclo de aumentos de subsidios-tarifas volverá a comenzar.

Mientras tanto, muchas familias se encuentran complicadas para pagar los servicios. Esta semana se difundió el dato que brindaron varias financieras: cada vez más familias se endeudan a tasas altas para poder pagar las tarifas. Según difundió La Nación, financieras como Fintech, en el último trimestre del 2018 registraron un aumento del 45% de la cantidad de usuarios que pidieron préstamos para poder pagar sus tarifas, respecto al mismo período del 2017.

La misma situación fue confirmada por otras firmas de préstamos como la financiera Vivus, que aseguró una suba de 40% en la toma de préstamos respecto al año anterior, así como también la firma Wenance y Plenti.