Matanza Digital habló con Andrea Pulido, que es parte de la familia que vive en el predio donde se originó el último acampe en los terrenos que la ordenanza N°24.247 los declara como reserva natural y terminó con un desalojo policial.

El conflicto tuvo lugar en un gran acampe en el predio ubicado en la intersección de las calles La Mulita y El Pindo, que finalizó con un operativo de desalojo y la continuidad del reclamo de esos terrenos como parte de la reserva natural.

“Soy la dueña desde hace más de 40 años del predio ubicado en la calle El Pindo, en el cual me encuentro en las instancias finales del juicio por prescripción adquisitiva”, señaló Pulido a este medio. Aún el juicio no tuvo una sentencia firme y se espera la resolución final de la justicia.

Desde el grupo de ‘Ciudad Evita X El Bosque’ advierten que esos terrenos son parte de un área municipal protegida y no puede ser habitada. En ese sentido, Pulido expresó que “les pido que se retracten si no tienen intención, voluntad y sobre todo, honestidad”.

El predio en disputa ocupa unas 40 hectáreas y se vivieron diversas tomas de terrenos, que incluyó varias denuncias de ventas irregulares como se mostraron en el programa La Cornisa el pasado domingo.

“El real conflicto es que el campo no pertenece al municipio de La Matanza. No es una reserva porque, para respetar esa ley, ellos pasaros por alto que en el momento que lo declaran reserva ya estaba el juicio de prescripción adquisitiva”, expresó Pulido respecto a la puja judicial sobre la titularidad del predio.

Alfredo, que es uno de los vecinos que denunció la toma de terrenos, había expresado ante MD que “esa persona de apellido Pulido liberó el lugar para que otras personas tomen y copar el lugar. Esta gente se instaló con la promesa de que iban un terreno de 10 por 30 metros”.

Pulido reconoció un acampe de 3 hectáreas dentro del sector que dice que le pertenece a su familia y afirmó que “yo decido qué hacer con mi propiedad”. En esta línea, también agregó que “si el fiscal me desconoce como dueña, ya están las actuaciones penales presentadas en las fiscalías generales”.

La presencia de una iglesia coreana, un predio donde se practica paint ball y el avance del mercado inmobiliario también están siendo un foco de discusión entre los sectores en disputa, que desatará una guerra en la Justicia.