Grindetti, Macri y Vidal.

Con el desdoblamiento vetado, Cambiemos cambió de estrategia y ahora apunta a la eliminación de las Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias (PASO) para lograr imponerse en el territorio bonaerense en 2019.

La estrategia lleva como portavoces a los intendentes del espacio, fundamentalmente los intendentes de Vicente López y Lanus, Jorge Macri y Néstor Grindetti. Ambos le pidieron al Congreso que derogue las primarias en agosto.

Tal como difundieron los medios nacionales esta semana, en el entorno de Vidal están convencidos que una fuerte derrota en agosto ante el espacio de la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner, que en la provincia supera por varios puntos la intención de voto a Macri, podría catapultar al oficialismo a una derrota en octubre.

Si bien la gobernadora goza de buena imagen para afrontar las elecciones en las que buscará la renovación de su mandato, su lista estará atada a la nacional y deberá acarrear el peso negativo que implica ir en la misma boleta con Mauricio Macri, quien tiene una fuerte imagen negativa sobretodo en el conurbano.

“Siempre sostuve que debería revisarse la ley que obliga a todos los argentinos a votar en una elección interna como las PASO. Es un incordio para la gente, deberían poder votar todos aquellos que estén interesados o formen parte de un espacio político”, difundió en los medios Grindetti.

Con los mismos argumentos que la oposición utilizaba para rechazar el desdoblamiento, el intendente de Lanus alegó que la elección “cuesta mucho dinero, lleva tiempo y en definitiva no se define nada más allá de una interna partidaria”.

Dado que debería ser una reforma a contrareloj y sin tiempo para la negociación, como plan B quedaría modificar la ley provincial de adhesión a las primarias nacionales, y que las elecciones de la provincia y los municipios sean en octubre, por afuera de la PASO nacional. La discusión seguirá este viernes en el foro de intendentes del PRO.