Organizaciones sociales, políticas, sindicales y manifestastes independientes se movilizaron a la embajada de Bolivia en Buenos Aires para repudiar el golpe de Estado que sufrió el gobierno de Evo Morales tras la escalada de violencia que ganó terreno por la coyuntura electoral.

El tema se llevó la principal atención de la agenda política nacional y la totalidad del PJ, la UCR, el Partido Socialista, los partidos de izquierda, líderes regionales, las organizaciones sindicales y sociales se pronunciaron por la restauración del orden democrático en el vecino país.

Sin embargo, el presidente Mauricio Macri evitó hablar sobre un golpe de Estado y llamó a “elecciones libres”. Su ex canciller, Susana Malcorra, no tardó en considerar que “es ineludible que es un golpe de Estado” y marcó diferencias muy profundas con Jorge Faurie.

Inclusive el personal del Servicio Exterior de Cancillería criticaron la postura adoptada por Macri y Faurie, y confirmaron el asilo brindado a funcionarios locales en los 6 consulados argentinos que se emplazan allí.

La línea adoptada por el actual gobierno va en línea con la postura adoptada por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien no condenó el golpe y consideró que la renuncia de Evo Morales “allana el camino para que el pueblo boliviano haga escuchar sus voces”.

En este punto, Alberto Fernández criticó las declaraciones esbozadas desde Washington y calificó que “Estados Unidos retrocedió décadas y volvió a lo peor de los ’70, cuando avalaron intervenciones militares contra gobiernos elegidos democráticamente”.

El presidente electo no tardó en salir a pronunciarse sobre la interrupción del orden constitucional en Bolivia y fue secundado por toda la plana dirigencial que integró el Frente de Todos en las últimas elecciones.

Morales se encuentra asilado en México y gran parte de la comunidad internacional condenó la salida del poder del líder del Partido MAS, y piden una salida democrática y pacífica que le ponga fin a la violencia política que se desató en las calles de las principales urbes bolivianas.