David Cameron en la conferencia que dio en la residencia oficial para anunciar su renuncia en octubre.(Foto: Afp)

Los británicos votaron a favor de abandonar la Unión Europea, en un referendum histórico que parece ser el punto de inicio de un nuevo orden mundial.

El primer ministro David Cameron, quien se opuso a la salida del bloque regional, reconoció la victoria del “brexit” con el 52% de los votos. El mandatario declaró que “ahora que la decisión de salir ha sido tomada, necesitamos encontrar la mejor manera”. Tras la derrota, Cameron anunció que dejará su cargo en octubre: “no creo que sea el capitán adecuado para dirigir nuestro país hacia su siguiente destino”, señaló.

Por su parte, la canciller alemana, Angela Merkel, aseguró que el Brexit es un “duro golpe” y un “punto de inflexión” para Europa. Desde Bruselas, capital institucional de la UE, la plana mayor del bloque comunitario urgió al Reino Unido instrumentar la salida “cuanto antes” para no prolongar “innecesariamente la incertidumbre”, al tiempo que reiteró que no habrá una renegociación.

Las bolsas europeas acusaron el golpe con una caída generalizada, comenzando por el mercado de valores de Londres, que cayó 4,98 %.  La peor parte se la llevaron las bolsas continentales: Frankfurt (Alemania) se desplomó el 6,98 %; París, el 8,57 %; Madrid, el 10,82 %; y Milán 11,67 %. El referéndum impactó también las monedas. Mientras la libra se desplomaba hasta us$ 1,37, el Euro retrocedía a us$ 1,11.

Un fantasma recorre la Unión Europea

Varios líderes euroescépticos y de extrema derecha, entre ellos la líder del Frente Nacional francés, Marine Le Pen, han pedido hoy que se celebren más referéndums sobre la permanencia de sus países en la Unión Europea (UE) tras la victoria del “Brexit”, para retomar “la soberanía fronteriza y migratoria”.

También el líder del partido de extrema derecha holandesa y antimusulmán PVV, Geert Wilders, quien ha pedido un referéndum sobre la permanencia de Holanda en la UE, quien dijo que “La élite eurófila ha sido vencida”.

Por su parte, el líder del partido ultranacionalista y euroescéptico austríaco FPO, Heinz Christian Strache, consideró que “el resultado del referéndum de ayer supone marcar el rumbo por la democracia y contra el centralismo político, pero también contra la continua locura migratoria”.